Alcaldes encerrados en el Hospital de Guadalajara. Twitter de Rafael Esteban. Alcaldes encerrados en el Hospital de Guadalajara. Twitter de Rafael Esteban.



El cierre de los centros de Urgencias impuesto por el Gobierno de Castilla-La Mancha que preside María Dolores de Cospedal se está convirtiendo en una batalla que los vecinos y alcaldes de la región no piensan dar por pérdida. Una comitiva de alcaldes socialistas se encuentra en el Hospital de Guadalajara donde piensan pasar la noche como protesta, después de haber intentado, sin éxito, entrevistarse con el delegado de la Junta en la Provincia, José Luis Condado. Además, cuatro alcaldes, uno en representación de cada comarca, se han encerrado en el edificio de la Delegación, a la espera de poder hablar con el consejero de Sanidad, José Ignacio Echániz, o con Condado.

Guadalajara es un provincia afectada por partida doble por los recortes de Cospedal. Allí dejarán de funcionar esta noche 8 de los 21 centros de Urgencias que cierra la Junta de Castilla-La Mancha, y además es una de las regiones más rurales, con mucho terreno con dificultades en las comunicaciones.

Encierro en la Delegación
La situación ha llevado hoy a decenas de alcaldes socialistas a acudir a la Delegación de la Junta en Guadalajara para registrar diversas peticiones de reunión con el consejero de Sanidad, José Ignacio Echániz, quien también es el responsable del PP en esta materia a nivel nacional. La Policía sólo les ha permitido entrar alternativamente y de dos en dos ante el riesgo de que pudieran encerrarse dentro como protesta, algo que finalmente sí han hecho cuatro alcaldes (uno en representación de cada comarca guadalajareña), a la espera de que les reciba el delegado, José Luis Condado.

Protestas en el Hospital
Mientras, el resto de alcaldes se ha encerrado en el Hospital de Guadalajara, donde quieren permanecer hasta mañana a las 11, cuando está prevista, como cada semana, una protesta de los trabajadores del centro contra los recortes de Cospedal. El alcalde de Marchamalo, Rafael Esteban, ha ilustrado la protesta en su cuenta de Twitter con la imagen que acompaña esta noticia. Sin embargo, a lo largo de la tarde han ido acudiendo al lugar dotaciones policiales que han amenazado a los asistentes con tomarles los datos e incluso denunciarles.

Inversión perdida
Los cierres de centros sanitarios de Urgencias colocan en una situación límite a pequeñas poblaciones con vecinos de muy avanzada edad y que ahora, en muchos casos, tendrán que hacer una hora de camino si les surge algún problema de salud a partir de las 20:00 horas.  Pablo Bellido, líder del PSOE en Guadalajara, denuncia que en la región "se ha fijado mucha población con inversión pública" y ahora, de la noche a la mañana "quieren eliminar servicios básicos de sanidad y educación".

A vueltas por las carreteras
Durón, una pequeña localidad con 120 habitantes censados, es un ejemplo de la nueva situación que comenzará mañana. Si uno de sus vecinos enferma por la tarde o la noche tendrá que hacer media hora de camino en dirección norte hasta Sacedón. Sin embargo, si su situación es grave y no puede ser atendido allí tendrá que hacer el camino de vuelta hasta el pueblo y luego hacer el trayecto de 45 minutos hasta Guadalajara.

"Los alcaldes del PP se esconden"
Un itinerario muy largo para un enfermo y más si se trata de una persona mayor, como sucede con la mayoría de vecinos de Durón, según denuncia su alcalde, Javier Colmenero. El regidor pone en duda el baremo usado por el Gobierno de Cospedal para cerrar los centros sanitarios, pero no cree que se haya perjudicado más a los alcaldes socialistas que a los populares, "lo que pasa es que los alcaldes del PP se están escondiendo, cuando no diciendo mentiras".

La Guardia Civil en Hiendelancina
La batalla a estas horas se lucha en el Hospital de Guadalajara, pero no es el único sitio. En Hiendelaencina, una población de 150 habitantes, muchos de sus vecinos se han encerrado en el centro sanitario que esta noche cerrará sus puertas. Hasta allí, según denuncia la oposición, se han desplazado ni más ni menos que cuatro patrullas de la Guardia Civil al mando de un oficial de Sigüenza. Algo extraordinario en una población  a la que la Benemérita no suele prestar mucha atención.