Este puente por el Día de Andalucía es una buena opción para buscar un lugar donde desconectar y evadirse por unos días de la realidad y el ajetreo. Eso sí, siempre teniendo en cuenta las restricciones y medidas que se han decretado para hacer frente a esta tercera ola de la pandemia del coronavirus. Algunos de los lugares menos conocidos y, no por ello menos maravillosos, se detallan en las posteriores líneas.

1. Zuheros, en Córdoba

Este pueblo de la Subbética cordobesa está enriscado en forma casi imposible en un peñón vertical desde el siglo IX. Sus calles curvilíneas y angostas han cambiado muy poco desde que fuese tomado por Fernando III. Sorprende la Plaza de la Paz, el único espacio horizontal de ciertas dimensiones, asentada a pies del castillo y de la iglesia parroquial de la Virgen de los Remedios.

Zuheros, un bello pueblo en Córdoba

2. La Vereda de la Estrella, en Granada

Esta antigua pista de acceso a varias minas que se explotaron en la vertiente norte de Sierra Nevada, es un perfecto escenario para realizar senderismo entre unos parajes fascinantes: el Veleta, el Mulhacén y el Alcazaba envuelven la ruta para recrear un paisaje más propicio de cordilleras como el Himalaya.

Vereda de la Estrella. Wikipedia

3. Alájar, en Huelva

El paisaje que recrea este pueblo parece haber sido sacado de una postal. Calles prietas y estrechas con las casas típicas de la zona son lo más bonito para pasear entre el pueblo. La mejor vista de Alájar se ofrece desde la Peña de Arias Montano, un promontorio de toba caliza que domina el casco del pueblo y el bosque de las inmediaciones.

Alájar. Ricardo Ramírez Gisbert

4. Las Torres mudéjares de la Axarquía, en Málaga

En aldeas perdidas por la Axarquía malagueña se distribuyen varias torres mudéjares, que eran los minaretes de las antiguas mezquitas que los cristianos, tras la reconquista, incorporaron a sus templos sin realizar ningún cambio. Unos buenos ejemplos están en CómpetaÁrchez y en Salares.

Cómpeta. Robert Bovington

5. El castillo de Vélez-Blanco, en Almería

Este castillo es uno de los más bonitos de la comunidad. Se levanta sobre una roca que domina el pueblo y fue la residencia oficial del marquesado de los Vélez, cuyos dominios se extendían desde Almería hasta Murcia. Este pueblo es un buen lugar para apreciar la imagen que menos se identifica con Almería -montañas, bosques y castillos-, y dejar de lado a los desiertos costeros de Cabo de Gata.

Vélez Blanco

6. Sierra Magina, en Jaén

Los pueblos que se distribuyen por la Sierra Magina descubren que Jaén es mucho más que tierra de olivos y aceitunas. Algunos de los lugares más sorprendentes de esta zona jienense son el refugio de Miramundos, desde donde se ofrece una de las mejores vistas panorámicas; el parque de Cuadros, que guarda uno de los bosques de adelfas más grandes de Europa; la senda de los cerezos en flor de Torres, uno de los pueblos más fotografiados por su característica situación en la montaña; o el pinar de Cánava, un espacio verde de pino carrasco declarado Monumento Natural.

Sierra Magina, Flickr

7. Los acantilados de Roche, en Cádiz

La costa gaditana es una de las más destacada por sus paradisiacos rincones y uno de los estos lugares son los acantilados de Roche, un paraje en el que pequeñas calas de arena blanca contrastan con el agua azul turquesa y los escarpados acantilados moldeados por la fuerza de las olas.

Roche, en Cádiz. Jjesuslc

8. Osuna, en Sevilla

Osuna es una gran ciudad monumental y donde se han rodado varias películas por este valor patrimonial que puede asemejarse perfectamente a épocas pasadas. En el casco viejo sorprenden tres majestuosos edificios que levantaron los condes de Ureña, dueños del señorío, mientras que en la zona baja los lugares más destacados radican en torno a la plaza Mayor y a la calle San Pedro.

Calle San Pedro de Osuna. Grez

9. Hornos de Segura, en Jaén

Este espectacular pueblo ubicado en lo alto de una colina en la sierra segureña ofrece unas fascinantes vistas a la sierra de Cazorla y al pantano del Tranco. Sus casas blancas casas contrastan con el castillo situado en lo más alto de la localidad y su entorno repleto de naturaleza lo posicionan como un buen destino para disfrutar de la naturaleza y del senderismo.

Honor de Segura. José Manuel Martínez Carrillo

10. Minas de Río Tinto, en Huelva

En este municipio onubense se podrá aprender sobre la historia minera de Huelva, que comenzó hace más de 5 mil años. Los altos niveles de pirita y de calcopirita dotan al terreno de un carácter marciano: gigantes cráteres de colores, escasa vegetación, cementerios de locomotoras antiguas… El Parque Minero Río Tinto es un buen lugar para aprender en profundidad sobre ello, ya que se puede realizar un trayecto en un tren minero del siglo XIX para adentrarse en una mina y pasar por otros paisajes.

Minas de Río Tinto, en Huelva. Europa Press