Pablo Casado acude a arropar a Arcadi Espada en el acto de presentación de la reedición de su libro Contra Cataluña. Una simpatía que no llama la atención por la afinidad política de ambos, pero que sí resulta curiosa ante la apariencia de responsabilidad que suelen guardar los políticos, y que el periodista de 'La Caverna' nunca ha cuidado.

De hecho, tanto en los platós de televisión como en sus artículos y blogs, Espada nunca ha sido muy proclive a la moderación. Por ello, son numerosas las ‘perlas’ con las que Arcadi ha intentado llamar la atención. Algo que, a juzgar por sus nuevas amistades, finalmente ha logrado.

Arcadi, versión machista

La visión retrógrada de las mujeres es una de las principales debilidades de este periodista. Algo que ha quedado patente en distintas ocasiones.

El pasado mes de mayo, durante el intenso debate social instalado en España a causa de la polémica sentencia de ‘La Manada’, Espada lamentó en El programa de Ana Rosa que se le prestara "tanta atención a los muchachos estos",  como si aquella violación hubiese sido el juego de unos chiquillos. Por si se había quedado corto, a continuación preguntó "si hay un vídeo sobre la vida sexual de la víctima".

También dejo otra muestra de su visión sobre las mujeres y el sexo tras el anuncio de la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, de que se reformará el Código Penal para que cualquier acto sexual sin un “sí” explícito sea delito. Espada tachó a la ministra de “obscena criatura reaccionaria” por esa propuesta, asegurando que la titular de la cartera de Igualdad no entendía el “juego malicioso que tiene el sexo”. Terminó rematando que a su madre “hubiera que haberle arrancado el sí” para mantener relaciones.

Durante la huelga feminista del pasado 7 de marzo, una de las más multitudinarias que se han vivido en España, el periodista aseguró que “no hay motivos para la huelga” ya que, en su opinión, era una “bobada”, y el texto que allí se leyó tenía un "aire monjil y putrefacto". Continuó negando la existencia de la brecha salarial entre trabajadores y trabajadoras excepto en algún caso “muy concreto”. Por si no había quedado clara su opinión, terminó diciendo que “las mujeres hagan huelga o no me trae sin cuidado”.

Arcadi, versión homófoba

Hace algunas semanas, Arcadi Espada se dio cuenta del rechazo que despierta incluso entre sus compañeros del diario El Mundo después de que algunos de ellos emitieran una carta denunciándole públicamente por su artículo en el que aseguraba que al diputado de ERC, Gabriel rufián, “hay que contestarle en sede parlamentaria diciéndole: 'La polla, mariconazo, cómo prefieres comérmela: de un golpe o por tiempos?', mientras uno va sonriéndose delicadamente en su cara. Pero si se opta por la no significación entonces hay que negarse a responder al gamberrete hasta que aprenda a no comerse los mocos en público”.

Posteriormente lo arregló aduciendo que había tenido un mal día: “Depende de cómo yo viniera aquel día pudiera ser que utilizara la palabra mariconazo para dirigirme a su señoría. Pero quién sabe: tal vez utilizara cabronazo. O el mamalonaso característico del cubano Abreu. También podría decirle te voy a joder vivo

Obviamente, Espada también ha mostrado su opinión sobre Cataluña. Y es ciertamente interesante. Deja al descubierto una posible solución para el conflicto independentista. Consistiría en amañar los partidos del Barça para que no volviera a ganar, empezando por echar a Messi del equipo: “Está clarísimo el paralelismo entre los éxitos deportivos y el procés. Un equipo que llevaba 300 años perdiendo de repente empieza a ganar de forma apabullante con el mejor jugador que ha habido en el mundo, y eso llevó a una ficción colectiva. La gente que celebraba en las calles la Champions se creyó que la independencia era como ganar la Champions