P

Trabajo como comercial en un hotel de Madrid y el pasado viernes 13 de Abril presente mi carta de baja voluntaria. No me han dado opción a disfrutar de las vacaciones y de hecho me han puesto mil problemas para darme un día para poder hacer la mudanza de mi casa, hasta el punto de que finalmente les he dicho que lo descuenten como vacaciones, por no darle más vueltas.... Se negaron a darme las vacaciones porque les interesaba mi colaboración estos días. He colaborado en todo, pero como la noticia no sentó bien....ya no es que no me estén dando ninguna facilidad por su parte, sino todo lo cont

R

La baja voluntaria —el Estatuto de los Trabajadores la denomina dimisión— ha de ser comunicada con la antelación prevista en los convenios colectivos o en la costumbre del lugar, según señala el artículo 49.1 d) de la citada norma. Por lo que se nos dice en la consulta, el plazo de preaviso es de quince días.

Cuestión diferente es la referida al abandono del puesto de trabajo sin observar el período de preaviso o, como es el caso, antes de transcurrido en su totalidad. En primer lugar, habrá de estarse a lo previsto en el convenio colectivo de aplicación. No nos consta.

Así en algunos convenios colectivos se recoge que si no se preavisa con la suficiente antelación, se pueden descontar de la liquidación que le corresponda los días no preavisados o, en el caso concreto, los equivalentes a aquellos en los que se adelanta la comunicada dimisión, sin que sea considerado tal descuento como sanción.

Con carácter general , el disfrute de vacaciones no puede sustituirse por prestación económica alguna. Sin embargo, la jurisprudencia admite que se genera excepcionalmente un derecho a una compensación económica cuando no se pudo, por causa ajena a la voluntad del trabajador, disfrutar «in natura» de ese derecho y la relación laboral se ha extinguido por cualquier causa.

Se erige, por lo tanto, como fundamental el hecho de que esa falta de disfrute se pueda imputar a la voluntad empresarial pues —a lo que nosotros entendemos— la dimisión, en tanto que voluntad extintiva del trabajador y no del empresario, no priva a éste de su derecho.

Y esa imposibilidad de disfrute puede venir determinada por diversas circunstancias. Así, si el calendario de vacaciones estaba fijado y en el mismo se le asignaban vacaciones en período posterior a la fecha de la dimisión, podría determinar el derecho a la indemnización correspondiente.

Si por el contrario no estaba fijado, habrá de acreditar haberlas solicitado y que su disfrute fue negado. Cabe, en este caso, que el empresario oponga la ausencia de ausencia de impugnación de la negativa —lo cual implica admitir que las solicitó—.

Entendemos, no obstante, que la solución más ajustada a derecho sería tratar el supuesto como un cese por voluntad del empresario sin disfrute de vacaciones y, por ello, con indemnización equivalente a los días dejados de disfrutar. No obstante, la jurisprudencia sobre el asunto —hasta donde conocemos— es contradictoria.

 

* Si quieres información más detallada sobre este tema, dirígete a cualquiera de nuestras sedes, localízalas aquí