La investigación se inició la semana pasada tras conocerse algunos detalles sobre las remuneraciones que percibía la exdirectora de la caja alicantina, intervenida por el Banco de España en julio, según informaron a EFE fuentes jurídicas.

Anticorrupción pide información al Banco de España
La Fiscalía Anticorrupción ha pedido a los actuales interventores del Banco de España información sobre las causas que motivaron el cese y despido de Amorós, las actas en que figura el cese y los contratos de la directiva, por si fueran constitutivas de delito penal. Los administradores del FROB consideran que su gestión fue cuanto menos "reprobable" y la que acusan de "buscar el beneficio propio, falsear las cuentas y realizar una gestión deficiente mientras" ocupó el cargo de directora general.

Casi 600.000 euros de sueldo
Amorós fue sometida a un despido disciplinario el pasado 28 de septiembre después de que se conocieran algunos detalles de su gestión al frente a la CAM, donde recibía un sueldo anual de 593.040 euros anuales. Sobre la exdirectora de la caja alicantina pesan acusaciones de buscar el beneficio propio, falsear las cuentas y realizar una gestión deficiente mientras ocupó el cargo. Además, de pactar con el expresidente de la entidad Modesto Crespo una pensión vitalicia de 369.497 euros por ejercicio, con una revalorización del 2 % anual desde su jubilación.

El cálculo de la pensión
Para calcular la cuantía de la pensión se usó como base su sueldo de directora general, antes de que este cargo fuera ratificado por la Asamblea de la caja, y no la retribución fija de los tres años anteriores como había acordado el consejo de administración.

Otros directivos cobraron indemnizaciones millonarias
Amorós no fue la única que se marchó de la entidad con indemnizaciones millonarias. Otros directivos también están siendo cuestionados, como el ex director general de 2001 a 2010 Roberto López, que fue indemnizado con 3,8 millones de euros y una nada despreciable pensión vitalicia por su prejubilación.

Una inyección de 2.800 millones
La CAM está en un proceso de subasta para ser adjudicada a otra entidad después de que sus pérdidas obligaran al Banco de España a inyectarle 2.800 millones de capital.