Los expedientes del ático de Chamberí que la Comunidad de Madrid compró e iba a alquilarse a sí misma hasta que se publicó en la prensa, dejan más dudas que certezas casi dos meses después de saltar el escándalo. Los documentos sobre lo que primero iba a ser la “oficina temporal” de Isabel Díaz Ayuso y, ahora, resulta que se quería utilizar como residencia de autoridades con posible despacho; no explican quién ordenó su compra y por qué se eligió ese piso de 483 metros frente a la vivienda familiar de la presidenta, pero sí que explican el proceso por el que su Gobierno pagó 6,3 millones de euros públicos por él y la agencia Planifica Madrid había firmado ya un alquiler de 3.000 al mes durante diez años.

El expediente se hizo público este jueves, 50 días después de la crisis que cerca a Ayuso. Su contenido comienza con el acuerdo de confidencialidad que la empresa pública, que preside el consejero Miguel Ángel García Martín, le pidió a la inmobiliaria de lujo que gestionó la operación. A partir de ese documento, de febrero de este año, se detalla el proceso de compra. Ni rastro de cualquier información desde que el Gobierno regional se lo encargara a Planifica, o de cómo y por qué se eligió ese piso, y no otro.

6,3 millones de euros públicos, bajo el foco

Los siguientes pasos del proceso pasan ya por el contrato de arras, en el que la vendedora, la escritora Astrid Gil Casares, acepta traspasar el ático a la agencia “como cuerpo cierto” por 6,3 millones de euros. Para ello, se realizó una tasación independiente en febrero que permite conocer por qué el piso de 483 metros cuadrados, cinco habitaciones, cinco baños, dos trasteros y, supuestamente, una terraza de 200 metros cuadrados; costaba ese dinero.

Lo que sí hace este expediente es desmontar la versión que sostiene la Comunidad de Madrid desde que saltó el escándalo, el pasado 29 de julio. El propio García Martín leyó este jueves en la Asamblea de Madrid el uso para el que su Gobierno se lo iba a alquilar a sí mismo, que ahora resulta que era tener “una zona destinada a lugar de trabajo, un área de descanso y alojamiento ocasional para autoridades”, tanto de la Comunidad de Madrid como de fuera.

Esto aparece en la memoria justificativa que la Consejería envió al área regional de Hacienda para explicar el alquiler que quería firmar con Planifica, y desmiente que el ático se fuera a usar como “oficina temporal” de Ayuso durante las obras en la Real Casa de Correos. Unas obras en la sede del Gobierno regional que no aparecen mencionadas en las 224 páginas del expediente.

Planifica se comprometió a no reclamar por la terraza que infló el precio

De vuelta a febrero, el informe de valoración del ático desgrana el coste de cada una de las instalaciones de las que iba a disfrutar Planifica Madrid cuando adquiriese el piso para el uso que todavía se desconoce. La tasación valora por separado el interior del piso, que estiman en unos 4,4 millones, y la terraza, a la que le estima un valor de más de 600.000 euros. El documento detalla que la superficie registrada del exterior, que aparece en los planos de 1955, es de 199 metros cuadrados, pero que la útil construida es de 104 metros cuadrados.

La tasación valora la terraza sin tener en cuenta esa diferencia entre la superficie registrada y la actual. Parte de la terraza, como detalla el propio expediente, se ha cerrado, algo que no se ha declarado y por lo que el ático arrastra una infracción urbanística desde los años 60. Esa superficie cerrada forma parte ahora del interior de la vivienda, por lo que esos 95 metros cuadrados de diferencia se tasan dos veces, dentro y fuera del piso, que es lo que permite aumentar el precio total desde los 5,6 millones de euros que costaría restando esa superficie.

En total, la tasación valora el ático en 6.242.884 euros, y el propio informe reconoce que “no cumple plenamente todos los requisitos” de la orden estatal que regula las “normas de valoración de bienes inmuebles”. Dos semanas después se firmaron las arras, con un precio 57.116 euros por encima de la tasación. En ellas, Planifica compra el piso “como cuerpo cierto”, lo que le quita el derecho a reclamar a la vendedora si, como advierten los propios informes, se encuentran con que la terraza no mide lo que han pagado por ella, con un precio inflado al haberse tasado dos veces la misma superficie.

Las escrituras detallan las habitaciones “para criados” en el garaje

Tras esto, el expediente incluye la escritura de compraventa, en la que el notario detalla todo el proceso por el que Planifica Madrid fue cambiando de denominación hasta absorber Arpegio, su agencia predecesora como compradora de inmuebles públicos que está investigada como parte de la trama Púnica. La representación de la parte vendedora la ejerció alguien de quien se oculta el nombre, pero que “ejerce el cargo de consejero delegado de la entidad”, por lo que todo apunta a que se trata de Pedro Corbalán, según la página de Planifica Madrid, el “consejero delegado”. Él fue quien ejecutó la compra. Aún no se sabe quién se lo ordenó.

“Dicho piso está situado en la última planta o undécima del edificio, contando la de sótanos, en la parte anterior izquierda de dicho edificio”, justo al lado del conjunto de bien de interés cultural del Museo Sorolla. Al ático “le corresponde como accesorio el cuarto trastero” en la planta subterránea, al que se accede por el paseo del General Martínez Campos. También incluye “el derecho de aparcar dos automóviles” en el garaje, además de “el local dormitorio para conductores o criados, situado en la planta baja o de ingreso del edificio”, detalla la escritura.

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