El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, ha asegurado en un vídeo publicado en Twitter que continuará "siendo el presidente de la Generalitat, si el pueblo de Cataluña lo quiere. No habrá nada que impida defender mis derechos", manteniendo que, para él, continua siendo el president de Cataluña y sin aceptar la aplicación del artículo 155 de la Constitución, la cual ha recordado se cumple ya un mes. 

Además, también a través de su cuenta de Twitter, Puigdemont ha tendio que salir al paso de las críticas que generó al plantear que los catalanes deberían votar si quieren seguir en la UE, ha apostado este lunes por un “catalanismo indudablemente europeísta” y ha indicado que el caso de Cataluña puede contribuir a reforzar el bloque comunitario.

El presidente destituido, sobre el que pesa una euroorden de arresto por rebelión, ha señalado desde Brujas que “el catalanismo es indudablemente europeísta” y que “siempre lo ha sido, lo es y lo seguirá siendo”. “Queremos una Europa más integrada, más próspera, más democrática y más comprometida. Nos tenemos que conjurar para mantener vivos estos valores”, ha añadido.

El cabeza de lista de Junts per Catalunya al 21-D ha sostenido que “el caso catalán es una oportunidad de avanzar hacia una UE más fuerte donde la ciudadanía tenga cada vez más poder de decisión y los Estados tengan menos”, ya que a su juicio “este es el verdadero espíritu europeo”.

Este domingo, el cabeza de la lista de Junts per Catalunya a las elecciones del 21-D afirmó en una entrevista para el canal público israelí Canal 1Khan, que “quizás no hay mucha gente que quiera formar parte” de una UE “insensible al atropello de los derechos humanos y democráticos de una parte del territorio”.

Puigdemont calificó a la Unión de “club de países decadentes y obsolescentes”, y se planteó una consulta en Cataluña sobre su continuidad en la institución europea, algo que no gustó nada al resto de líderes catalanes intentando incluso miembros de su propio partido matizar las palabras del expresident.