El periodista Jordi Évole aprovecha su columna de este lunes en El Periódico de Catalunya para reprochar la falta de cordialidad a la hora de abrir puentes para resolver el conflicto catalán. No se salva nadie, ni siquiera el Rey. En este sentido, le ha sorprendido el "gesto impropio" de Felipe VI de avivar el fuego de la polémica al negarse a recibir a la presidenta del Parlament.
"Ya sé que tampoco ha recibido a otros presidentes de parlamentos autonómicos, pero ¿tanto costaba hacerlo en un momento en el que cualquier tronquito es gasolina para el fuego? Pero tranquilos, que la respuesta no se ha hecho esperar. ERC decide no participar en la ronda de consultas con el Rey. Y suma y sigue. Que cuanto peor, mejor. ¿Seguro? Qué quieren que les diga. Prefería los tiempos en los que Pilar Rahola, líder de ERC en Madrid, iba a consultas con el rey Juan Carlos, aunque solo fuera para enterarnos años más tarde que el Rey «tocó su teta republicana» como ella relató a Xavier Sardà".



También le ha llamado la atención el primer intercambio de mensajes entre Mariano Rajoy y Carles Puigdemont. "No les voy a dejar pasar ni una", a lo que responde el catalán: "Es un presidente en funciones y hace declaraciones en funciones". A ambos les reprocha su falta de interés por dar una imagen de "cordialidad" y quedarse anclados en el "cuanto peor, mejor".
"Todo ello, porque el 'president' no juró el cargo como dice la norma, porque para chulo mi pirulo, y si hubiese podido jurar por Snoopy lo habría hecho antes que por la Constitución. ¿Para qué bajar la tensión si no nos conviene a ninguno de los dos?

Tengo la sensación de que ni unos ni otros tienen ganas de dar una imagen de esa cordialidad que creo más necesaria que nunca. ¿Se acuerdan cuando en el estreno de los JJOO, tras intensas negociaciones, se logró que sonase 'Els Segadors' y luego el himno de España? ¿Se acuerdan? Yo tampoco".