Han sido dos largos meses de invierno. Es el tiempo que una perra estuvo pacientemente a las puertas del hospital de Antequera esperando en vano a que regresara su dueño, ingresado en el centro hospitalario a primeros de noviembre. El propietario del animal nunca volvió a salir, pero 'Hachiko' –el nombre con el que empezaron a llamarla en las redes sociales en memoria de un perro japonés que esperó durante años a su amo en una estación de tren– se mantuvo a las puertas de la entrada de Urgencias del centro hospitalario. Su fidelidad llamó la atención de trabajadores, familiares y usuarios, que empezaron a llevarle agua y comida, y en una ocasión hasta una manta para que pudiera protegerse del frío, según relata una información emitida este miércoles por Canal Sur Televisión. Otros perros se le unieron ocasionalmente para disfrutar también de la comida que la gente le llevaba a 'Hachiko'. No fue posible conocer la identidad de su propietario porque las normas hospitalarias no permiten revelarla sin un consentimiento expreso de la familia o una persona autorizada. Esta misma semana una voluntaria trasladó a 'Hachiko' hasta la Sociedad Animalista de la Comarca de Antequera, en Humilladero, que le ha encontrado plaza en una casa de acogida para perros en Madrid. Ahora solo falta una familia que la adopte. El Hachikō japonés fue un perro de raza akita, muy recordado por la lealtad a su amo, el profesor Eisaburō Ueno, hasta varios años después de la muerte de este. La 'Hachiko' malagueña no tiene raza conocida ni pedrigrí, pero su fidelidad también tiene algo de proverbial y legendario. El vídeo de 'Hachiko'