Hotel Balneario Villa de Olmedo Hotel Balneario Villa de Olmedo



Buenas noticias: el paraíso podría no estar tan lejos como creemos. Un fin de semana puede ser suficiente para disfrutar de la conjunción entre los tratamientos de bienestar y relajación, el disfrute de los mejores vinos y del turismo gastronómico en los enclaves de Castilla Termal Hoteles en Valladolid y Soria.

Maridaje perfecto
Este programa propone la cata y el consumo de los mejores vinos de la D.O. Rueda y de la Ribera del Duero, así como el disfrute de la gastronomía castellana y los paseos por parajes vinícolas. Un maridaje perfecto en toda una inmersión enológica que puede suponer una inolvidable experiencia para los amantes de los mejores sabores.

Hoteles de calidad
Castilla Termal Hoteles hace posible este paraíso interior gracias a su programa ‘Entre Aguas y Viñedos’, que consiste en la participación en las experiencias ya mencionadas en hoteles de cuatro y cinco estrellas pertenecientes a esta cadena, en particular el Hotel Balneario Villa de Olmedo, en Valladolid, y el Hotel Termal Burgo de Osma, en Soria.

Piscinas termales en edificios históricos
La propuesta invita a disfrutar de las piscinas termales de aguas mineromedicinales de los edificios históricos sobre los que se erigen sus hoteles balnearios, por donde pasaron noche Santa Teresa de Jesús o Juana ‘La Loca’. Y es que no solo se trata de vino o descanso, sino que el interés de estas visitas se extienden también a la observación de importantes piezas de arquitectura de nuestro pasado renacentista.

Villa de Olmedo
En cuanto a la especialización de los hoteles, el Hotel Balneario Villa de Olmedo se sumerge en la tradición vitivinícola y mitológica a través de un recorrido por Yllera, bodega mudéjar de finales del siglo XV. En Yllera, los mitos de la Grecia clásica abordan la cultura del vino a través de catas por sus instalaciones. Por su parte, el Hotel Termal Burgo de Osma traslada su propuesta a una finca de estilo colonial de 1890 donde se ubica la Bodega Lagar de Isilla. Allí, el visitante será testigo de la elaboración de uno de los caldos más míticos de la zona y de las instalaciones de su espectacular entorno que ha respetado siglos de historia.

Placer gastronómico
Los ‘paradores del agua’ de Castilla Termal completan esta experiencia para los sentidos con los mejores sabores locales de cada zona ofreciendo una cena típica castellana regada con vinos de la Ribera del Duero o Rueda. Entre estas propuestas, el Hotel Balneario Villa de Olmedo presenta su menú slow food ‘Sabores’ Tierra de Pinares, un menú degustación que completa su oferta de turismo de bienestar sin olvidar a los paladares más exigentes.

Cinco platos 
La opción gastronómica que se compone de cinco platos comienza en primer lugar, una ensalada escabechada de conejo de Matapozuelos, yemas de puerros de Íscar y aceite de Ataquines; para seguir con un salteado de mollejas de lechazo con boletus sobre fina crema de garbanzos de Alaejos, y virutas de cecina ahumada. Posteriormente, el tradicional Bacalao a la Olmedana abre paso a la original hamburguesa de lechazo, pan de pipas, queso de cabra fundido, aros de cebolla crujientes y salsa de mostaza antigua.

Experiencia inigualable
Dos razones más para no perderse esta experiencia: por una parte, el ambicioso programa de Responsabilidad Social Corporativa de Castilla Termal invierte en productos locales y observa un firme respeto al medio ambiente, por otra parte, incluye tratamientos anti oxidantes y anti aging de vinoterapia. Eso, sin contar los contactos, las anécdotas y, en definitiva, una experiencia con sabor y marca propia. Para no pensárselo mucho…