Foto de familia de los nominados a los Goya. EFE



Estaba invitado, pero en el último momento el ministro José Ignacio Wert excusó su asistencia, alegando "problemas de agenda", una ausencia que ha estado, sin embargo, muy presente en la gala de los Goya, que un año más ha servido a sus protagonistas para no dejar títere con cabeza.

Críticas contra el Gobierno
De nada ha servido que en los últimos días se hayan anunciado buenas noticias para el cine, sobre ayudas y pago de deudas, incluso que el ministro de Hacienda, Cristóbal Monto, anunciara que una bajada del IVA está en camino; las críticas han llovido contra el Gobierno con la misma intensidad con la que la lluvia recibió a los invitados en la calle.

Caras de circunstancias
Críticas que, con una media sonrisa en el rostro, escuchó estoicamente desde su butaca el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, que acudió acompañado por la directora general del Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), Susana de la Sierra.

“No van a acabar con los sueños”
Lassalle y de la Sierra entraron en el Centro de Congresos Príncipe Felipe, donde por segundo año consecutivo se ha celebrado la gala, como una exhalación, sin hacer declaraciones a los periodistas. Junto a ellos, sentado en el patio de butacas, estaba el presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho, quien en un discurso tan reivindicativo como emocionado aseguró que nada ni nadie "va a poder acabar con los sueños" de las gentes del cine.



“Un año difícil”
González Macho habló alto y claro sobre el año "difícil", otro más, que ha vivido el cine, y de sus problemas, los mismos que sufren muchos ciudadanos, a los que expresó la solidaridad de todos quienes hacen posible que siga en pie esta industria.

Javier Cámara se hace con un Goya
Un cine, el español, "comprometido, de excelencia y de gran belleza", hizo hincapié un emocionadísimo Javier Cámara que, a la sexta va la vencida, ganó su primer Goya, por su papel protagonista en "Vivir es fácil con los ojos cerrados".

Agradecimientos a González
"No vengo a quejarme, aunque motivos no faltan", dijo González Macho, cuya voz se alzó una vez más para denunciar la "injusticia" del IVA cultural, ese 21 % del que se acaban de liberar los artistas plásticos, y agradeció a quienes incluso desde el partido del Gobierno, como Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid, presente en la gala, piden públicamente su desaparición.

Los actores Javier Bardem y su madre Pilar Bardem a su llegada a la gala de entrega de los 28 Premios Goya, esta noche en el Hotel Auditorium de Madrid. EFE



“La anticultura”
En ningún momento, González Macho se refirió al ministro Wert, a su ausencia, a diferencia del, una vez más, combativo Javier Bardem, que se refirió a él como el ministro de "la anticultura".

Felicitaciones a la marea blanca
Bardem, que anunció el Goya a Terele Pávez, mejor actriz de reparto, felicitó a la "marea blanca de la esperanza", a todos aquellos ciudadanos de Madrid que con sus protestas en la calle han logrado que la privatización de la sanidad pública no salga adelante, y dijo que "afortunadamente, los ciudadanos están por encima de sus políticos".

Reproches en la alfombra roja
Ya en el "glamour" de la alfombra roja se escucharon reproches contra Wert. "Es la constatación de la brecha que hay entre el sector y el Gobierno", decía tajante el director de "Lo imposible", Juan Antonio Bayona.



El mundo por Montoro
Manuel Fuentes se puso el mundo "por Montoro" y después de tomarse una "relaxing cup", no precisó de qué, advirtió de que la XXVIII gala de los Premios Goya "es histórica". ¿Y por qué?, pues por ser "la primera sin un ministro de Cultura" sentado en el patio de butacas.

“Tampoco ha venido Montoro”
"¿No viene Wert? ¿Estáis seguros?", bromeaba con los periodistas el presentador, que ya metido en faena y desde el escenario ironizó sobre tan criticada ausencia. "¿No ha llegado?", preguntó. "Tampoco ha venido el señor Montoro, ¡con lo que le gusta a él el cine!".



Dimisión del ministro
Mariano Barroso, Goya al mejor guión adaptado por "Todas las mujeres", premio compartido con Alejandro Hernández, pidió la dimisión del ministro ausente. "Si el de Defensa no asistiera al desfile de las Fuerzas Armadas seguro que le cesaría su jefe", comentó poco después de que David Trueba, premiado por el guión de "Vivir es fácil con los ojos cerrados", rindiera un homenaje a la "gente sencilla".

El discurso de Trueba
"Somos un país -dijo- pobre en dinero, en recursos naturales,...pero rico en gente que no tiene visibilidad, honesta, entregada, que hace bien su trabajo". Poco después, el pequeño de los Trueba, ¡por fin! Goya al mejor director, defendió a sus compañeros de profesión, queridos por la gente de la calle, frente a los insultos de otros. "¡Qué sería de la vida sin el insulto de quien nos debe insultar!".

“Queremos a Cataluña”
Y en una noche redonda, al recoger el Goya a la mejor película, David Trueba animó a las gentes del cine, "que votan a todos los partidos", a "ir por Cataluña", para decirles a los catalanes "que les queremos".



Defensa del aborto
Marian Álvarez, Goya a la mejor actriz protagonista por su trabajo en La herida, por el que también fue premiada en San Sebastián, no pronunció la palabra "aborto", pero después de los agradecimientos y antes de dejar el escenario, dejó una frase lapidaria: "no vamos a permitir (las mujeres) que nada ni nadie decida por nosotras".