Ir a hacer la compra puede convertirse en una tortura cuando estamos intentando perder peso. A continuación, te ofrecemos unos cuantos consejos para que la estancia en el supermercado te sea más llevadera de cara a la 'operación bikini'.

Lo que no puede faltar en tu cesta

  • Los productos frescos son esenciales para una dieta variada y equilibrada. La verdura, la carne, huevos y pescado serán necesarios para que puedas comenzar a bajar de peso sin poner en riesgo tu salud. La verdura y el pescado congelados son igual de válidos para alcanzar este objetivo.
  • Prioriza lo integral. La fibra es un elemento clave para nuestro aparato digestivo y, por lo general, del que no solemos consumir lo suficiente. Cereales integrales en pan, pasta o arroz, así como la fibra de frutas y verduras, favorecerán una correcta digestión.
  • Los frutos secos son unos snacks excelentes. Almendras, nueces, avellanas o cualquier fruto seco natural que no esté salado, frito o tostado será un aliado de lujo durante la dieta, debido a su alto contenido en nutrientes y su capacidad saciante. Eso sí, por este mismo motivo, más de 30 gramos al día es excesivo.
  • Sustituye la sal por especias. Los españoles consumimos el doble de la cantidad de sal que recomienda la Organización Mundial de la Salud, cinco gramos. Una parte de ese exceso nos lo ahorraremos sustituyendo los productos procesados por productos frescos. La otra la eliminaremos con potenciadores del sabor naturales como las especias. Utilizándolas al gusto de cada uno, podremos olvidarnos del salero. 
Frutos secos - Pixaby

Lo que sobra en tu cesta

Aunque algunos de los siguientes productos son los más sabrosos y deliciosos gracias a la larga lista de aditivos que contienen para ello, tendremos que olvidarlos totalmente si queremos bajar de peso o mantenernos sanos.

Los platos preparados, salsas, bollería o postres industriales contienen una elevadísima cantidad de sal y grasas saturadas. También tendremos que remplazar los refrescos azucarados o las bebidas alcohólicas por zumos naturales, infusiones o agua para esquivar sus cuantiosas calorías y aditivos que contienen, incluso, las versiones 'light'. 

Mucho cuidado con este tipo de productos. De hecho, pueden tentarnos a consumir más ante la excusa de que son menos calóricos. Esa etiqueta representa una reducción del 20 o 30% de las calorías, pero esconden su carácter hipercalórico , tanto en su versión original como en la 'light'. La única pista que encontraremos en el etiquetado será el aporte de grasas y azúcares y el porcentaje de reducción calórica.

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Varios consejos prácticos a la hora de ir a hacer la compra

  • Acudir al supermercado con una lista de la compra cerrada evitará que los reclamos publicitarios nos hagan caer en tentaciones.

  • También nos será más fácil evitarlas si vamos después de comer. La simple visión de algunos alimentos provoca que se nos abra el apetito. Es más difícil resistirnos si vamos a comprar con hambre.

  • Leer la lista de ingredientes nos permitirá conocer el producto. Una pista: mejor cuanto más corta y natural. También estará bien echarle un ojo al origen de las grasas vegetales.

  • Comparar la información nutricional de los productos. Reclamos como "light" o "natural" no siempre corresponden con la idea que tenemos de un alimento saludable, por lo que lo más recomendable es detenernos unos segundos en el etiquetado.

  • La actividad física es una parte esencial de cualquier plan de adelgazamiento. Podemos empezar por dejar el coche en casa e ir a hacer la compra andando. La mayoría de supermercados ofrecen servicio de entrega a domicilio en caso de que lo necesitemos.