Pocas cosas animaron tanto las Navidades en el mundo de la información y/o chismorreo como la visita del número dos de Podemos, Juan Carlos Monedero, a la casa de Carmen Lomana,  una 'celebrity' conocida por su presencia constante en la prensa del corazón y sus posicionamientos conservadores, claramente alineados hasta ahora con el PP. Monedero aceptó la invitación de Lomana para compartir un roscón de reyes en su domicilio madrileño, en el corazón del que se podría denominar 'territorio comanche' no solo para Podemos, sino para cualquier formación de izquierdas de este país. Si se busca una zona, un barrio y unos ciudadanos que representen el comportamiento, los gustos, el pensamiento y hasta la forma de vestir y peinarse de la derecha española, esa es la zona de Serrano, bastión incombustible del voto del voto conservador sea quien sea el candidato. Ahí se votan las siglas aunque se presente como candidato a la Presidencia del Gobierno a un geranio.

"No comí nada"
Monedero es tertuliano habitual del programa "las mañanas de Cuatro" y el pasado lunes la periodista compañera de tertulia, Carmen Morodo, le preguntó por su visita a la casa de la 'celebrity' para compartir un roscón de reyes. En primer lugar el número dos de Podemos aclaró que "no comí nada" -como si eso fuera lo relevante- y añadió que "estaba hablando con la gente". Explicó que su objetivo era explicar "su discurso a gente que por lo común no escucha" y que se creen cosas como que su partido quiere "quitarle la casa o uno de los pisos a la gente que tiene dos". Por tanto fue a casa de Carmen Lomana para explicar que eso "es mentira".

Gente "muy envenenada"
"Fuimos (dijo en plural) a responder a las preguntas de gente que está muy envenenada por un discurso sin ningún tipo de fundamento", explicó Monedero quien aseguró que "una persona incluso me preguntó si íbamos a abolir las Navidades". Sí, parece increíble que gente a la que se le presupone un mínimo nivel cultural (se da por supuesto que han estudiado en colegios privados carísimos) y en una sociedad en la que todo el mundo tiene acceso a internet, haya ciudadanos que no se molesten en busca el programa electoral de Podemos o contrastar las informaciones que reciben. Pero esto precisamente demuestra que alguien que es capaz de preguntar a un dirigente político si su partido suprimirá las Navidades en caso de que gobiernen, es imposible que vote jamás a una formación política que no sea de derechas o de ultraderecha.

¿Estrategia errónea?
Nadie de Podemos ha cuestionado, ridiculizado o comentado en las redes sociales la relación más o menos de amistad entre Carmen Lomana y Monedero. A buen seguro que si el protagonista de la historia fuera un dirigente del PSOE los seguidores de Podemos en Twitter se habrían despachado a gusto, pero aquí se trata de explicar que como Podemos es un partido "transversal" que no se define ni de izquierdas ni de derechas, quiera pescar votos en todos los calderos.

La relación entre Monedero y Lomana comenzó con un enfrentamiento en Twitter que concluyó con un café entre ambos en un bar de Malasaña. A partir de ahí la celebrity elogió al número dos de Podemos y explicó que no le parecía un radical, sino alguien dialogante.
Monedero está dispuesto a predicar su evangelio en tierra hostil, otra cuestión es que consiga algún converso.