Una parte de las imágenes de la Infanta Cristina cuando declaraba ante el juez Castro en el marco del caso Nóos fueron grabadas presuntamente por una abogada, María del Carmen Jiménez, con un reloj-espía con cámara oculta. El juez de Instrucción número 11 de Palma ha dado por finalizada la instrucción que investigaba la grabación, en la que aprecia un posible delito de desobediencia por parte de los presuntos autores.

La abogada se quitó el reloj dos veces
La cámara se encontraba en un reloj grande, negro, con correa negra de caucho, según los informes periciales de la Policía y las declaraciones de abogados y funcionarios, recogidos por El País.

La letrada se quitó el reloj en dos ocasiones, pero lo sostuvo en la mano a una altura que le permitía hacer su grabación, divulgada en su día por la plataforma Wouzee.

El abogado que la acompañaba
De acuerdo con las conclusiones del juez de Palma Manuel Penalva, tanto María del Carmen Jiménez como el también abogado Francisco José Carvajal acudieron a la declaración de la Infanta “con la única intención de grabar clandestinamente”, para lo que habían trazado “un plan complejo” con antelación.

Los letrados se marcharon antes de que terminara la declaración
Ambos abogados abandonaron la sala donde transcurría la declaración de la Infanta antes de que concluyera. Jiménez y Carvajal habían acudido en sustitución del conocido abogado Javier Saavedra, que lleva la defensa de muchos personajes públicos, y en este caso se ocupa de la defensa del testaferro Robert Cockx.

Delito de desobediencia
Los acusados, los abogados Francisco Carvajal Jiménez y María del Carmen Jiménez López, habrían cometido un presunto delito de desobediencia, señala el juez Manuel Penalva en su auto con el que imputa a los acusados y ordena el pase a procedimiento abreviado.

En el escrito ordena que se traslade el auto al Ministerio Fiscal y acusaciones personadas para que soliciten la apertura del juicio oral o el sobreseimiento de la causa.

Desde las posiciones de los abogados
El juez señala que los informes de la Policía Científica de Madrid concluyen que varios de los planos que se aprecian en la grabación del vídeo del día de la declaración de la infanta Cristina fueron realizados por la persona que ocupaba la posición de Carvajal en la sala judicial. Y otros dos planos fueron grabados por la persona que ocupaba el puesto de Jiménez, que también habría podido hacer otros recursos que se aprecian en el vídeo.

El auto destaca que de las diligencias instructoras practicadas se desprende la existencia de indicios de criminalidad contra los imputados al haber desobedecido la orden del juez del caso Nóos, José Castro, que había prohibido expresamente que cualquier persona presente en la sala de declaraciones accediese con dispositivos electrónicos que permitieran la grabación de imágenes o sonido.