La Audiencia Nacional ha admitido una querella presentada por el partido ultraderechista Vox por torturas en la detención el pasado junio en Gibraltar de su presidente en Madrid, Nacho Mínguez, por orden del ministro principal del peñón, Fabián Picardo, según la denuncia, y ha preguntado al Ministerio de Exteriores si éste goza de la inmunidad diplomática.

En un auto, el juez Ismael Moreno, siguiendo el criterio de la Fiscalía, admite la denuncia por los hechos ocurridos el día 20 de ese mes, cuando se arrestó a Mínguez en Gibraltar por desplegar, junto a otros miembros de su partido, una bandera española.

El juez considera que lo relatado en la querella sobre las malas condiciones en que estuvo arrestado, la incomunicación a la que se le sometió y las circunstancias en las que se le juzgó puede ser constitutivo de los delitos de torturas y contra la integridad moral, cometidos por los funcionarios policiales y judiciales que intervinieron en la detención.

El arresto del abogado

También investiga el juez el arresto del abogado de Vox Pedro Fernández, que se personó en Gibraltar el día 22 para conocer de la situación de Mínguez y fue detenido durante nueve horas, en las que permaneció incomunicado y se le dijo, según la querella, que si no reconocía los hechos se prolongaría su privación de libertad.

A Fernández también se le dijo que el trato que se le estaba dando a los dos españoles "obedecía a razones políticas y por orden directa del ministro principal".

Diligencias previas

Así, el juez acuerda una serie de diligencias, como pedir a la policía judicial si Picardo es residente en España y reclamar a Exteriores si tuvo conocimiento de los hechos y cómo se le comunicó la detención, si España ha emitido alguna nota de queja al respecto frente a las autoridades británicas y si Picardo está amparado por los beneficios de la inmunidad.

También pide a las autoridades británicas copia de los expedientes policiales y judiciales tramitados con ocasión de las detenciones y del enjuiciamiento practicados a los querellantes, y acuerda que se reciba declaración como testigo a Fernández.

En la querella de Vox, se denuncia que durante la detención de Mínguez se le mantuvo "sin alimento y aseo en condiciones de dignidad", una situación que continuó tras su puesta a disposición judicial, cuando se acordó su prisión preventiva hasta sentencia.

Reacción desde Gibraltar

El ministro Principal de Gibraltar, Fabian Picardo, ha afirmado que la querella por que ha admitido la AN, es una "calumnia", "frívola" y "temeraria".

En una nota de prensa, el político británico asegura que no perderá "un momento de su sueño" por este caso y que sus abogados recibirán instrucciones para afrontar la denuncia que define como "un claro abuso de los medios procesales".

Las acusaciones son, según dice, "frívolas y temerarias" y "una calumnia" sobre el "excelente" trabajo de la policía, los servicios penitenciarios y el sistema legal de la colonia británica, en los que confía "completamente". Tras esta intensa reacción, Picardo también ha expresado su respeto por los tribunales y por el sistema legal español.