Al aún Delegado del Gobierno en Murcia, Joaquín Bascuñana, no se le acaban los escándalos. Si la pasada semana dimitía de su cargo para facilitar las negociaciones del gobierno en su Comunidad por estar acusado en el caso Novo Carthago, este lunes se conocía que había sido denunciado por negarse a identificarse en un control de tráfico el pasado septiembre.

La investigación que está llevando a cabo el Juzgado de Instrucción número nueve de Murcia, recogida por el diario La Verdad, se inicia tras la denuncia del abogado José Luis Mazón en nombre de la formación política Soberanía.

Comportamiento ‘autoritario’
Las diligencias penales investigan los hechos producidos la noche del 20 de septiembre de 2014 cuando Bascuñana y el Secretario General de la Delegación, Fernando Mateo, regresaban a Murcia junto con sus esposas de las fiestas de Molina de Segura.

Durante el trayecto, el vehículo fue detenido por un control de la Guardia Civil y cuando un agente se dirigió a Bascuñana éste le pidió que le diera “las novedades”, algo que extrañó al guardia que respondió que no tenía por qué hacerlo y pidió que le mostrase su DNI.

En vez de mostrar su documentación, Bascuñana espetó “en tono autoritario” que él era el Delegado del Gobierno y, tras bajarse del vehículo, le gritó que se pusiese firme.

Ante este comportamiento, el responsable del control habría intervenido y, tras supuestamente consultar con un superior, dejó marchar a Bascuñana y sus acompañantes.

La otra versión
Desde que se conocieron los hechos, el Delegado del Gobierno negó esta versión y que en ningún momento le requirieron el DNI, versión asumida por el Gobierno nacional. Veremos qué resuelve la investigación judicial.