El Banco Central Europeo, el FMI y la Comisión Europea reclaman a Grecia medidas adicionales ante la imposibilidad de alcanzar las metas fiscales pactadas. El peligro de un colapso bancario planea sobre la reunión extraordinaria de ministros de Economía y Finanzas de la eurozona.
La Comisión y el BCE cifran las necesidades financieras de Grecia en 74.000 millones, mientras que el FMI la eleva a 78.000 millones.

Alemania cree que las propuestas de Tsipras no son suficientes
El ministro alemán de Finanzas, Wolfgand Schauble, considera que "no son suficientes" las propuestas planteadas por Grecia para obtener un tercer rescate de sus socios del euro para los próximos tres años.

"Hablamos de un tercer paquete de rescate y para ello las propuestas no son suficientes", afirmó Schauble a su llegada a la reunión extraordinaria de ministros de Economía y Finanzas de la eurozona que este sábado aborda las propuestas de recortes de Atenas para obtener un préstamo de más de 50.000 millones de euros hasta 2018 a cambio de reformas y ahorros que alcanzan unos 12.000 millones.

El ministro alemán, que representa al principal país acreedor de Grecia, avanzó también que en la reunión habrá "negociaciones extraordinariamente difíciles". Para Schauble las propuestas que ha hecho el primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, "no permiten un resultado fácil", al tiempo que descartó la posibilidad de que haya una quita de la deuda con los países de la eurozona, lo que consideró "imposible", ya que iría en contra de los tratados.

Desconfianza hacia Grecia
Schauble se refirió también a la desconfianza causada entre los socios por los vaivenes de la negociación en los últimos meses y las sorpresivas decisiones de Atenas, como ha sido en el caso del referéndum de hace una semana. "El problema es que una situación que, contra todo escepticismo, hasta finales del año pasado era esperanzadora, se ha destruido de manera impresionante en los últimos meses", agregó el ministro alemán. También destacó que "no vamos a poder fiarnos de promesas" de Grecia y aseguró que su país está decidido "a no hacer cálculos que todo el mundo sabe que nadie se cree".