El líder de los socialistas valencianos, junto a los alcaldes de Benidorm, Quart de Poblet y Vila-real, han valorado la idea del PP de que gobierne la lista más votada en todos los ayuntamientos de España. "El PP acudió dopado, con financiación ilegal, a las elecciones municipales de 2007 y 2011 y ahora quiere acudir dopado con un cambio de reglas", ha indicado el dirigente de los socialistas valencianos y miembro de la Ejecutiva del PSOE.

La democracia en peligro
"Lo que está en cuestión", ha proseguido Puig, "es la democracia local, que sufre un doble ataque. Por un lado, una ley que quita competencias a los ayuntamientos y, ahora, otra que les quita democracia". "El problema del PP para regenerar la democracia es la corrupción, como ocurre en el Ayuntamiento de Alicante", ha continuado, "y lo primero que tiene que hacer es acabar con sus ediles corruptos".

Listas abiertas
Puig ha añadido que el PSOE quiere presentar mociones municipales en las que va a proponer una alianza de todos los partidos para fijar las bases mínimas que garanticen la democracia y las reglas del juego. El PSPV organizará asambleas ciudadanas para explicar su posición. "Queremos hacer planteamientos con voluntad de acordar, porque se necesitan cambios reales, no partidistas", ha dicho Puig, que, además, ha defendido las listas abiertas, el voto a los 16 años, el reconocimiento de la singularidad de las autonomías o la limitación de mandatos.

Consecuencia de las europeas
Hay que recordar que, a este respecto, Ximo Puig ya manifestaba el pasado mes de junio su voluntad de convocar al conjunto de las fuerzas políticas y sociales para que esta reforma "no sea posible", dado que, entre otros, otorga a alcaldes "poca legitimidad". Además explicaba que, esta reforma "a estas alturas" del curso político en que el presidente del PP, Mariano Rajoy, después del resultado de las elecciones europeas, "es consciente de que no tiene la mayoría social, aunque todavía mantenga la mayoría en el Parlamento"."El PP, a la desesperada en estos momentos, quiere cambiar las reglas de juego para intentar salvar unos ayuntamientos, pero esa no es la solución".