El cineasta David Trueba ha criticado “la zancadilla” al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz en su investigación de la caja B del Partido Popular y denuncia que el magistrado “ha embarrancado contra la Oficina Antifraude, controlada por alguien cercano al partido”.

Maniobras de distracción
“Las maniobras de distracción no son tan inocentes como pudieran parecer. La zancadilla es un arte, que requiere golpear a la altura exacta para provocar el tropezón, pero también hacerlo de manera tan subrepticia que parezca un accidente. En la actualidad todos los tropezones parecen fruto de la crisis. No hay recursos, nos dicen. Ya”, escribe Trueba en su columna en El País.

Se empantana la investigación, dice el cineasta, sobre “ese acto asombroso” del partido gobernante “de realizar las obras en su sede central pagando en negro”.

No se da toda la información a los jueces
Trueba critica la situación judicial en España, con “causas que se desparraman por las costuras, inabarcables, todo tipo de zancadillas para que el proceso se enmarañe y termine en prescripciones, vías muertas, en el sótano encharcado y sucio de tantos recintos judiciales a los que se ha permitido degradarse”.

El realizador recuerda que “los jueces han tenido acceso a una ínfima parte de las cuentas bancarias ilegales de españoles en el extranjero, y tan solo por la extracción del empleado Falciani”. “La petición de más informes y la colaboración con la justicia se enfrenta habitualmente al interés de un negocio que roza, como en el banco andorrano recién intervenido, el delito”, añade Trueba.