El eurodiputado de Ciudadanos (C's) Javier Nart aseguró en la comisión del caso Pujol del Parlamento catalán que la cuenta que tuvo en Suiza, que heredó de su padre, fue "declarada, regularizada y repatriada", sin que la Agencia Tributaria detectase ninguna "incidencia" de fraude fiscal, aunque no ha aclarado cuándo lo hizo ni dio detalles de cómo lo hizo. Según su testimonio el dinero procede de la herencia de su padre, que lo llevó a Suiza porque no quería pagar a ETA 7 millones de las antiguas pesetas que le reclamó en concepto de "impuesto mafioso". Lo hizo, según explicó, por si tenía que exiliarse, cosa que no sucedió al fallecer en 1997.

En esa fecha 'heredó' la cuenta opaca y regularizó posteriormente su situación, aunque no aclaró exactamente cuándo ni si lo hizo antes de que saltara el escándalo en 2010 o después. Según Nart tanto la Hacienda foral vasca como la estatal consideraron que la actuación fue "correcta, impecable y rigurosa", por lo que no se abrió ninguna "incidencia", "inspección" o "expediente sancionador" contra él. "Se regularizó absolutamente todo, jamás hubo fraude fiscal, nunca", subrayó.

Sus explicaciones no parecieron convencer a los diputados que insistentemente le preguntaron si tuvo que abonar alguna cuantía por regularizarla. El eurodiputado se defendió retándoles a que le digan dónde está su fraude fiscal para evitar concretar los datos. Sí precisó que la cuenta en Suiza estuvo operativa "menos de 11 años", período durante el cuál no realizó "ningún movimiento", ha asegurado.

Sobre la supuesta transferencia de unos 31.000 euros de la cuenta de Félix Millet, el saqueador del Palau, a la suya de Suiza, dijo que fue un "error" y así lo reconoció la justicia. Preguntado por qué no certificó antes el citado "error" ante la justicia, teniendo en cuenta que se produjo en 2008, explicó que no se había dado cuenta porque no la utilizaba nunca.