Convencidos de poder sacar representación en las próximas elecciones europeas, y crecidos tras el gran protagonismo político que acapararon el año pasado tras atacar la librería Blanquerna con motivo de la Diada, la España en Marcha - plataforma  ultra compuesta por La Falange, Nudo Patriota Español, Alianza Nacional, Movimiento Católico Español y Democracia Nacional- se esfuerza en consolidarse como una opción política relevante. Posibilidad que, tal y como adelantó ELPLURAL.COM, preocupa y mucho entre la dirección del Partido Popular.

“Somos lo que se llama una guerrilla”
Precisamente, la España en Marcha -a través del Nudo Patriota Español-, ha elaborado un documento interno en el que analiza su situación actual y define las estrategias que deben seguir para obtener a medio plazo hasta un máximo de 300.000 votos. El título de este documento no puede ser más claro: “Marketing de guerra para los patriotas españoles”. Así, y basándose en las estrategias de guerra usadas generalmente para diseñar estrategias de negocio encaminadas a obtener mayor cuota de mercado, los ultras reconocen ser “lo que (en marketing) se denomina una guerrilla”.

Su situación actual
Buena parte de las 25 páginas que ocupa dicho documento están destinadas a analizar la situación actual de los partidos fascistas en España. Es en este contexto cuando reconocen que hasta la fecha, “el nacionalismo español es una opción política minoritaria, muy minoritaria, y muy escasa de recursos que no ocupa la posición de liderazgo, ni la del aspirante, ni la de una tercera fuerza”.

Los errores de la extrema derecha española
Algo que achacan al intento continuado en el tiempo de “ocupar un terreno vacío, a base de la bandera antiinmigración o a base de una especie de nacionalismo español de izquierdas, sin fuerza para ello”. Así, comprenden que “el ciudadano medio haya respondido con su más absoluta indiferencia” a este tipo de partidos y lamentan que “propuestas exóticas y ridículas, sin nicho propio alguno y con programas surrealistas, como el Partido Humanista o el Partido del Cannabis hayan obtenido mejores resultados electorales que cualquiera de nuestros partidos políticos”.

“Ondeamos banderas y estandartes sin orden ni concierto”
“Somos una opción minoritaria, extremadamente minoritaria y débil, y somos una opción minoritaria que ha perdido, incluso, el apoyo de su segmento político. Para colmo una opción fraccionada y públicamente enfrentada que ondea banderas y estandartes sin orden ni concierto”, reconocen los ultras en el documento al que ha tenido acceso ELPLURAL.COM.

Quieren ser la quinta fuerza política
Pese a su “débil” situación actual, los ultras quieren fijar sus esfuerzos en “recuperar lo antes posible” su segmento político “para consolidarse como quinta o sexta fuerza política estable a nivel nacional”. Una posibilidad que según dicen no resultaría descabellada en base a las encuestas que manejan sobre el franquismo. “Estos sondeos no arrojan datos que nos hagan ser pesimistas ya que denotan que es mucho mayor el franquismo sociológico que lo que mueve el nacionalismo español actual”.

Su objetivo: 300.000 votos
“Ese segmento político existe. Evidentemente será́ más reducido que al inicio de la transición debido a nuestra ineficacia e ineptitud durante años para mantenerlo, defenderlo y cultivarlo. Pero existe”, agregan en el documento denominado “Marketing de guerra para los patriotas españoles”. De hecho, los ultras consideran que haciendo bien las cosas, pueden llegar a alcanzar un número de votos que oscilaría entre los 150.000 y los 300.000.

Las claves para su éxito
En cuando a las claves para obtener ese respaldo en las urnas, los ultras afirman lo siguiente: “Entendemos que las esenciales, en un primer bloque básico, descansan sobre los siguientes puntos: defensa cerrada de la unidad de España y de lo español contra los separatismos; defensa de la memoria del Caudillo y de nuestra Victoria en la Guerra Civil; defensa de todo nuestro pasado histórico desde el falangismo al tradicionalismo; y defensa de la unidad de los patriotas, de todos los nacionalistas españoles, como medio de actuación política”.

Quieren recuperar a Franco
Una estrategia que difiere de la utilizada por los ultras hasta la actualidad. Y es que, desde la España en Marcha entienden que no podrán “remover” su “segmento de mercado” hablando de vivienda, sanidad, polución, crisis, transportes, paro o infraestructuras. “No vamos a remover nuestro segmento político si no nos identificamos públicamente con lo que ese segmento de mercado reconoce mayoritariamente como sus señas de identidad: España, la bandera de España, el Águila de San Juan, Franco, el Cara al Sol, La Falange, José Antonio, el brazo en alto…”.

Defensa de sus “mitos históricos”
En definitiva, los ultras buscan “alcanzar la máxima unidad y coordinación posible” entre los partidos de extrema derecha existentes y defender todos sus “mitos históricos movilizadores, en bloque y sin fisuras; ensalzando de forma tajante y sin concesión alguna a los separatismos identitarios, la unidad de España y la cultura, la tradición y la identidad nacional del pueblo español”.

Propaganda en la calle y en internet
Algo para lo que necesitarán “usar medios tácticos de propaganda en la calle y a lo sumo alguna vez cuñas de radio y anuncios en prensa”. A su entender, estas acciones crearán “índices de saturación suficientes” para arrebatar al PP un gran número de votos. Pero sobre todo, destacan la especial relevancia que en la propagación de sus ideas juega internet. “En la red podremos configurar nuestra publicación periódica, nuestros programas de radio e, incluso, nuestra televisión. Es decir, donde deberemos configurar nuestro propio medio de comunicación dando por hecho que los medios ajenos nos estarán vetados siempre por sistema y, en todo caso, sólo se nos abrirán en la medida en que no perjudiquemos a nuestros rivales políticos y aceptemos las normas y limitaciones de todo tipo que se nos impongan”, sentencian.