La fuerte crisis política que atraviesa España, conmocionada por los números casos de corrupción que se extienden por todas las instituciones del Estado, la elevada tasa de desempleo y los fuertes recortes que continuamente se producen en materias tan sensibles como la sanidad y la educación, suponen un caldo de cultivo para una extrema derecha que por primera vez en democracia podría obtener representación en las próximas elecciones europeas.

El 90% de los ultras vota al PP
Conscientes de este escenario, varios dirigentes del Partido Popular no ocultan su preocupación ante la posible irrupción de un partido de extrema derecha que utilice de trampolín los comicios europeos para posteriormente marcar la agenda política del país. Un escenario que crea desasosiego en la dirección del PP ya que si los ultras triunfan, su derrota en las elecciones europeas estaría asegurada. Algo lógico teniendo en cuenta que según varios estudios del Centro de Investigaciones Sociológicas, el 90% de los electores de extrema derecha han acabado votando al Partido Popular cada vez que se enfrentaban a las urnas.

10.000 ultras en España
Con un peso electoral que según los sondeos del CIS podría oscilar entre el 1,8% y el 10,9%, la extrema derecha se afanan en concentrarse en un partido único y buscar un líder carismático que les permita llegar a las instituciones. Ambas condiciones son esenciales para que el trabajo que realizan los más 10.000 ultras y neonazis españoles -que según el Ministerio de Interior existen en nuestro país- no se quede en aguas de borrajas.



Hasta la fecha, la opción extremista que parece estar mejor encaminada a obtener representación en las próximas elecciones europeas lleva por nombre la España en Marcha. Esta plataforma compuesta por La Falange, Nudo Patriota Español, Alianza Nacional, Movimiento Católico Español y Democracia Nacional acaparó un gran protagonismo político después de que sus acólitos atacaran la librería Blanquerna con motivo de la Diada.

Su objetivo no es otro que protagonizar una “revolución nacional para responder como se merece a los constantes agravios y vejaciones a los que es sometida la nación por parte de sus enemigos”. Un escenario que inevitablemente traería consigo una “lucha ardua  no apta para espíritus débiles o pusilánimes”. La derogación de la Constitución, la abolición de las autonomías, la ilegalización de los actuales partidos políticos, la expulsión masiva de los inmigrantes, la prohibición total del aborto y la eutanasia, la persecución de la homosexualidad y la creación de un Estado confesional son los ejes programáticos de esta plataforma que podría estar liderada por Manuel Canduela -máximo dirigente de Democracia Nacional que ha sido condenado por agresiones.

La otra plataforma que encabeza Alternativa Española
Alternativa Española (AES), el partido que ya cuenta con un diputado en Cantabria y que encabezada Rafael López Diéguez -yerno de Blas Piñar y abogado de grandes constructoras españolas-, también concurrirá a los próximos comicios europeos. Lo hará en coalición con el Partido Familia y Vida y Comunión Tradicionalista Carlista. De obtener representación, este colectivo asegura que se principalmente se centrará en “defender la familia formada por un hombre y una mujer” y en prohibir cualquier práctica abortiva.

El papel clave de Marine Le Pen
Está por ver si Alternativa Española, la formación que ya cuenta con 5 concejales y que encabezada por José Luis Roberto cada vez cobra más protagonismo en la Comunidad Valenciana, decide sumarse a alguna de las plataformas anteriormente citadas. Otro factor determinante será conocer a quién prestará finalmente apoyo la líder del Frente Nacional (FN) en Francia, Marine Le Pen, quien se prepara para formar un grupo político europeo nuevo en la futura Eurocámara.

Le Pen está obsesionada en crear un grupo parlamentario propio en el Parlamento Europeo, para lo que son necesarios 25 eurodiputados de 7 nacionalidades. Con las encuestas a su favor -según varios sondeos su partido podría ser el más votado en Francia en los próximos comicios europeos-, la dirigente ultraconservadora ya ha cerrado un acuerdo con el holandés Geert Wilders y mantiene estrechas conversaciones con los nazis de Amanecer Dorado. El pasado 10 de diciembre, Le Pen advirtió de que está buscando un “socio español”.



El partido político de Abascal
Al margen de estas opciones ultras, en el Partido Popular también preocupa y mucho el partido que Santiago Abascal creará en las próximas semanas. Sin ser de extrema derecha, no cabe duda de que la formación política de la que también formará parte Alejo Vidal-Quadras y que previsiblemente contará con el apoyo de algunas de las víctimas del terrorismo más mediáticas y de pesos pesados como María San Gil, ofrecerá un mensaje nítidamente conservador. Hasta la fecha, desde el PP creen que el partido de Abascal podría ser el que más votos les podría arañar. Por ello, los populares no descartan que Jaime Mayor Oreja vuelva a encabezar su candidatura pese a las malas relaciones que mantienen con Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal.