El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, vaticina un 2026 todavía más convulso que el anterior en el ámbito judicial, pero no en lo que respecta a su partido, obviando con ello los frentes que tiene abiertos, sino al PSOE.
De esta manera, en una entrevista concedida el pasado lunes a Servimedia y distribuida el día de Año Nuevo, el líder de la oposición auguraba que la situación se agravará todavía más y que “la agenda judicial será todavía más dura de lo que ya conocemos, que no es poco”.
El responsable popular está convencido de que habrá un “cambio político” en 2026, pero que éste se produzca no está en manos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sino de sus socios que “están en una situación muy incómoda”.
Así hacía alusión indirectamente a la entrada en prisión del exministro de Transportes, José Luis Ábalos, y el secretario de Organización, Santos Cerdán. Asimismo, el hermano de Sánchez era procesado por un delito de prevaricación administrativa y otro de tráfico de influencias, por el que será juzgado este mes de febrero en Extremadura. Mientras tanto, su esposa, Begoña Gómez, era imputada en cinco presuntos delitos por el polémico juez Juan Carlos Peinado, al que han apercibido en varias ocasiones por la forma de llevar la investigación.
El gallego apuntaba a las “dos piezas mollares para que los socios cambien de opinión” y apoyen una hipotética moción de censura instrumental. Así las cosas, Feijóo aseguró que “todavía” se desconocen “todas las conductas delictivas del presidente del Gobierno” y considera lógico que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero salga a desmentir su “influencia” en este tipo de decisiones y anunciar “querellas” contra quien apuntara en dirección contraria. El PP dice que le llevará a la comisión de investigación del Senado sobre el caso.
Feijóo se olvida de su propio banquillo
Mientras los ‘populares’ miran a la izquierda, se olvidan de que el año empieza movido para ellos, con la Audiencia Nacional avanzando en la Operación Kitchen, uno de los mayores capítulos de corrupción de la democracia y que golpea de lleno a la formación conservadora.
El juicio oral de ésta arranca el próximo 6 de abril y se extenderá hasta finales de mayo. En el transcurso de los mismos se analizará hasta dónde pudo llegar la implicación que tuvo el PP de Mariano Rajoy en la creación, presuntamente, de un aparato parapolicial.
Se espera que en el juicio declaren como testigos figuras clave del partido en aquella época, como la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría o la que fuera ministra de defensa y secretaria general del PP María Dolores de Cospedal. De hecho, su nombre es uno que más controversia arrastra, ya que su aparición de lleno en los audios del excomisario José Manuel Villarejo la sitúa en el centro del debate público sobre la utilización de las instituciones del Estado con fines partidistas.
Mucho antes, después del Día de Reyes, comenzará la vista oral de la pieza separada número 7 de la macrocausa Púnica, que se centrará en el presunto pago de comisiones ilegales a cambio de contratos para fiestas municipales a través de la empresa Waiter Music.
A ella le acompañará la trama Gürtel, un nombre que nunca ha salido de escena. En la presente ocasión, la Audiencia está pendiente de dictar sentencia del último juicio del caso, celebrado en octubre del año ya pasado. En esta vista oral, cabe destacar que la mayoría de los acusados admitieron los hechos, incluyendo el líder de la trama, Francisco Correa, y su mano derecha, Pablo Crespo.
A esta última, que concluyó con la salida de Rajoy del Gobierno después de triunfar la moción de Sánchez en 2018, se le suman otras de ámbito autonómico, como la trama eólica, que afecta a Castilla y León.