Telemadrid no se dio por enterada de la sentencia judicial que paralizó la privatización de la sanidad madrileña. Mientras el presidente autonómico, Ignacio González, daba sus explicaciones en una rueda de prensa, en la que también anunció la destitución del consejero Lasquetty, la cadena pública madrileña emitía una peli del oeste. Más tarde, en el informativo de las 20: 30, se abrió con la noticia, pero dando una visión muy curiosa del asunto: González fue quien “retiró la externalización en la gestión de seis hospitales para acabar con la incertidumbre”.



Telemadrid ocultó los detalles de irregularidades
Según denuncia la web Salvemos Telemadrid, la cadena madrileña atribuyó a González la decisión y no a la Justicia para no tener que entrar en los argumentos de los jueces que, entre otras cosas, cuestionan el proceso de adjudicación, por ejemplo, en lo que respecta al aval que se exigía a las empresas. Cuatro días antes del final del plazo de presentación de ofertas, el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid publicó como “corrección de errores” que se reducía la garantía que debían aportar las adjudicatarias en un 90%, de 233 millones que debían aportar a sólo 28 millones. Una reducción de la fianza que los jueces consideraron “una grave infracción legal”.

Defensa de la sanida privada
Telemadrid, además de atribuir a González la decisión, realzó en su información que la gestión privada “funciona con éxito en los hospitales públicos de gestión privada”, que la web Salvemos Telemadrid considera que fue “un auténtico publirreportaje a favor de la sanidad privada”, en el que se incluyó declaraciones de personas que defendían esta idea, como la de una persona que se quejó de que en el Hospital 12 de Octubre los médicos se la pasan “fumando en la puerta del hospital”, lo que no ocurre, según dijo, en los hospitales privados .



Los problemas de la privatización
La web recuerda los problemas en los hospitales en los que se ha externalizado la gestión y que Telemadrid obvia: “impagos a proveedores, despidos improcedentes, fugas de médicos, rebajas salariales, tráfico de pacientes a otros hospitales del grupo, déficit, escasez de persona”. También recuerda que en la memoria de 2009 presentada por la asociación privada El Defensor del Paciente, en la sanidad madrileña las denuncias más graves “se acumulan en los ocho nuevos centros inaugurados a lo largo de 2008″ con casos como el de un bebé de dos meses que falleció en el Hospital de Valdemoro al “no recibir la atención adecuada” para su dolencia de corazón.

La sangría económica de la privatización
También recuerda que en 2011 estos hospitales de gestión semiprivada reclamaron a la Comunidad de Madrid “80 millones de euros extras para poder cuadrar sus cuentas. Y en dos de ellos, el de Valdemoro y Torrejón, gestionados por Capio y Rivera Salud, la Cámara de Cuentas halló importantes irregularidades como externalizar servicios y operaciones de cirugía general o derivar pacientes a otros centros”.

Dos exconsejeros de Sanidad imputados
Todo esto sin contar, añade Salvemos Telemadrid, que dos exconsejeros de Sanidad, Manuel Lamela y Juan José Güemes, están imputados en una querella por prevaricación y cohecho por beneficiarse, presuntamente, de las privatizaciones que acometieron cuando estaban al frente de la Sanidad regional.

Tertsch carga contra "la izquierda reaccionaria"
Si en el telediario de las 20:30 se manipuló la paralización del proceso privatizador de la sanidad, el programa informativo de la medianoche, Diario de la Noche, no se quedó atrás. Hermann Tertsch, beneficiado con “generosas condiciones económicas” por la cadena pública, según recuerda la citada web, cargó contra la “izquierda reaccionaria”.

“Es cierto que intentar emprender medidas de modernización y liberalización en España es casi insensato. La fiebre reaccionaria en nuestro país sigue sin mermar desde hace dos siglos. Y si en su día lideraron la reacción los obispos y caciques hoy la lidera cierta
izquierda y sus sindicatos. No quieren que nada cambie porque quieren que todo
funcione igual de mal”, afirmó Tertsch.