“La sociedad tiene que aprender de la ilusión y compromiso de las personas con discapacidad, y por ello, desde las administraciones públicas tenemos el deber de impulsarlo para que se valore y se reconozca su lucha y esfuerzo diario”. Declaraciones realizadas por el consejero de Sanidad del Gobierno de Cospedal en marzo de 2015 en presencia de Virginia Felipe, candidata de Podemos a ocupar el tercer escaño en el Senado que le corresponde a Castilla-La Mancha, toda vez que PSOE y PP ya cuentan con un sillón autonómico en la Cámara Alta. Palabras que precedieron al reconocimiento oficial del Ejecutivo del PP al “esfuerzo de superación” de esta primera mujer en España y segunda en el mundo que ha sido madre de dos hijos a pesar de padecer atrofia muscular espinal, una enfermedad degenerativa que le tiene postrada desde hace años en una silla de ruedas y que limita seriamente su movilidad física, no así su lucidez mental, precisada cada vez más por los “dinosaurios políticos” que deambulan por el  Salón de los Pasos Perdidos.

De heroína a villana política
De ahí que llame poderosamente la atención que en plena precampaña electoral el PP de Cospedal se sacara de la chistera un fin solidario, que en las redes sociales llevó la etiqueta #TodosSumanCLM, y que buscaba “dar  voz a las personas con discapacidad”, dijo en Toledo José Ignacio Echániz, y ahora, siete meses después, quiera silenciarlos, y se oponga con uñas y dientes a que la homenajeada y condecorada Virginia Felipe aquella mañana cercana del 3 de marzo del presente año logre ahora ser senadora autonómica en el pleno regional que se celebrará en las Cortes de Castilla-La Mancha este próximo jueves, y lograr así  trasladar esa “voz” prometida por María Dolores Cospedal a una importante Cámara de representación territorial como es el Senado.

Cospedal amenaza con impugnar el pleno
Esto es lo que tienen las hemerotecas, que como el algodón, no engañan. Por eso viene a cuento recordar esta frase de Cospedal: “En Castilla-La Mancha hemos puesto todos los medios para que las personas con discapacidad sean reconocidas y valoradas en su justa medida”. Sin embargo, el Grupo Popular considera “ilegal” la elección de esta nueva senadora porque entiende que la aritmética parlamentaria le corresponde al PP el tercer senador autonómico en liza. Tanto es así, que han anunciado que de producirse esta segunda votación, que llevaría a Virginia Felipe al Senado gracias a los votos del PSOE y Podemos, están dispuestos a impugnar y recurrir la designación, cuando la coherencia democrática debería haber llevado al partido morado a tener esa representación si siete diputados del PP hubieran votado a favor de su elección, ya que para designar a un senador en representación autonómica se necesita una cuarta parte de los votos de las Cortes regionales (cuenta con 33 parlamentarios).

¿A caso no legitiman 270.000 votos?
Pero lo más lamentable de este asunto ya no es que se prive la oportunidad para que una persona reivindique los derechos de los discapacitados en el Senado, que también, sino la voracidad antidemocrática del PP, que considera los 107.000 votos conseguidos por Podemos en las pasadas elecciones autonómicas de mayo, más los 165.000 alcanzados por otras fuerzas sin representación parlamentaria, gracias al llamado “pucherazo electoral de Cospedal”, que al final le salió el tiro por la culata, como “sufragios mojados”, que no tienen mayor importancia cuando representan nada más y nada menos que el 25 por ciento de los emitidos, concretamente 271.819 ciudadanos  a los que, hoy por hoy, Cospedal intenta retirarles la voz que bien podría alzar (y que con toda seguridad lo hará, a pesar del PP) la candidata de Podemos, Virginia Felipe.

Elegida en primarias ante nueve candidatos
Si a todo esto le sumamos que Virginia Felipe ha sido elegida en elecciones primarias a las que se presentaron otros ocho candidatos más, entonces, su legitimidad adquiere mayor valor democrático, al menos supera en transparencia y participación al método utilizado por los dos partido mayoritarios en la Cortes, PSOE y PP, pero sobre todo a este último, donde el dedazo de Cospedal es lo que vale y lo demás son “mamandurrias”, que diría aquella. Aún así, a pesar de que Virginia Felipe fue la más votada en un proceso de primarias pionero en la región que ha permitido que, por primera vez, la ciudadanía tenga la oportunidad de elegir directamente quién será la persona propuesta para tal responsabilidad, al portavoz adjunto del PP en las Cortes, Francisco Núñez, tras insistir en que su grupo está valorando con informes técnicos si existe base legal suficiente para poder impugnar esta elección, la designación de esta luchadora de los derechos cívicos no es más que “un intercambio de cromos”. Y luego se sorprenden por los resultados de las encuestas.

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