El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz (c), acompañado por el general Pablo Martín Alonso (d), atiende a los Medios durante la celebración de la festividad de la patrona de la Guardia Civil en un acto en la comandancia de Sant Andreu de la Barca. EFE



El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, sigue dedicándose a tiempo completo a dar lecciones de patriotismo y exigir a los demás que vivan el Día de la Hispanidad como lo vive él. Aunque después de haber recibido una reprimenda de Iñigo Errejón, el ministro ha cambiado de objetivos y ha cargado contra los alcaldes de Barcelona y Cádiz, acusándoles de "indigenismo cultural" y de faltar al respeto a los españoles de forma "impropia" por señalar a la Fiesta Nacional como "genocidio" por estar relacionada con el descubrimiento de América.

Fernández Díaz ha tachado de "barbaridades" las palabras de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y del regidor gaditano, José María González, 'Kichi', y ha defendido que "enjuiciar con categorías intelectuales y culturales actuales hechos ocurridos hace muchos siglos suele llevar a errores", en Los Desayunos de TVE.

Según el ministro, "un hecho histórico de tal relevancia como el de 1492, a estas alturas calificarlo como genocidio cultural y con el 'hashtag' resistencia indígena es un despropósito desde todos los puntos vista" y una falta de respeto a los "millones y millones de españoles" que se sienten "muy identificados" con que el 12 de octubre sea la Fiesta Nacional.

Fernández Díaz ha aprovechado que el Pisuerga pasaba por allí para subrayar que el alcalde de Cádiz lo es "gracias al PSOE", de quien recibió apoyo para echar a la popular Teófila Martínez, y ha mostrado su convicción de que los socialistas no apoyan sus palabras. "Ha dicho esa barbaridad y es alcalde gracias al PSOE, hay que ser coherente porque al final la incoherencia pasa factura", ha añadido.


"Nunca descubrimos América, masacramos y sometimos un continente y sus culturas en nombre de Dios. Nada que celebrar", fueron las palabras del alcalde de Cádiz en Twitter. "Vergüenza de Estado aquel que celebra un genocidio, y encima con un desfile militar que cuesta 800.000 euros", escribió por su parte Colau. Antes de esta polémica, el domingo el ministro ya caldeó el ambiente durante un acto institucional al criticar a Pablo Iglesias por no querer acudir al desfile, lo que calificó de "acto propio de dirigentes antisistema". A lo que Iñigo Errejón, número dos de Podemos le contestó en las redes sociales, recordándole que "antisistema es proteger a gángsters como Rato".