"En Moncloa siguen confiándolo todo a la recuperación económica..., ponen toda su fe en que la situación mejorará lo suficiente como para que la gente 'regrese' y vote al PP aunque sea tapándose la nariz, y se olvidan de que la política es más". Un antiguo ministro del propio PP decía esto a ELPLURAL.COM, no sin cierta perplejidad, y remataba: "el deterioro institucional, el deterioro constitucional, el deterioro político..., son evidentes, pero Mariano no se inmuta, y sigue prefiriendo aplicar la que siempre fue su máxima, dejar que el tiempo arregle las cosas".

"De todo se sale con templanza"
Esa frase, "dejar que el tiempo arregle las cosas", y esta otra, "de todo se sale con templanza", nos dicen, eran las que utilizaba Mariano Rajoy, que dirigió las campañas del PP una tras una, cuando preocupados los otros líderes del partido se acercaban a él si veían las cosas mal.

Pero entre 'los populares' esta vez los nervios están en un nivel por encima de lo que lo habían estado nunca antes.



Podemos se quemará a lo largo de 2015
"Arriola (el marido de Celia Villalobos y gran consejero de Rajoy) y 'ese grupo' no paran de reafirmarle: dejar que las cosas maduren por su peso", nos dice no sin cierta desesperación otro antiguo dirigente popular que conoce, y muy bien, "a Mariano". "Por ejemplo, lo que le están diciendo es que Podemos es bueno para el PP, que está dinamitando la izquierda, y que a lo largo de 2015, cuando tenga que reaccionar al día a día y sus líderes sean fiscalizados, el efecto Podemos se 'quemará' y tomará una dimensión más ajustada..., y que eso, junto a la recuperación económica que ellos ven tan segura, los votantes del PP acabarán por volver" .

Pero no todos en el PP hacen ese análisis, ni mucho menos. Y ahí se encuentra la razón, nos explican, de que cada vez más, en ELPLURAL.COM venimos informándoles de ello, en los medios que tradicionalmente eran de derechas, en las tertulias televisivas..., los grandes popes del 'peperismo' cada vez se muestren más agresivos con Mariano Rajoy: no entienden su tardanza a la hora de nombrar a los candidatos para las próximas elecciones locales; no entienden su 'pasividad' ante el crecimiento de Podemos; no entienden su falta de respuesta a la situación en Cataluña; no entienden...

"No se puee ser tan torpe"
Le acusan con comentarios como "no se puede ser tan torpe", palabras del antiguo portavoz de Aznar, Miguel Ángel Rodríguez, que las pronunció en los estudios de Antena 3 Televisión ; u otros conocidos 'popes' del 'tertulio-ppismo', como Francisco Quevedo, que acusa al Gobierno de 'dontancredismo', de no hacer nada y dejar todo en manos de "los profetas de la catástrofe, los pesimistas de uno y otro lado, los enemigos del sistema"; e incluso incondicionales 'hooligans', Curri Valenzuela, que llega a decir que "el partido está de los nervios" porque el proceso de elección de candidatos para municipales y autonómicas se eterniza...



Son las señales que envía un sector del PP que está lejos de ser menguante. En las filas del aznarismo, entre los seguidores del aguirrismo.., y otros muchos, diputados y barones incluidos, que no levantan la voz para no quedar fuera de la foto, pero que hablan por lo bajo y dicen lo mismo o cosas muy similares.

Molestan la Sexta y Cuatro
En Moncloa esta situación de crítica creciente dentro del PP a la dirección no ha pasado desapercibida, ni mucho menos. Y de hecho, mientras Mariano Rajoy se encuentra encerrado en su dilema político, en los medios el Gobierno ya ha comenzado a actuar.

En el mundo de las televisiones lo tienen muy claro. Las presiones contra la política 'libre' de La Sexta y Cuatro, con programas como el Intermedio de Wyoming o las tertulias de Cintora, no van a dejar de crecer en los próximos meses. Los mensajes que llegan a Atresmedia y Mediaset ya no son sólo quejas telefónicas desde los responsables de comunicación de Moncloa y Génova. También se concretan en donde más duele a estas empresas: sus ingresos.

La vuelta de la publicidad a TVE, el arma contra las teles privadas
El pasado mes de noviembre en el Congreso se presentó una Proposición No de Ley por parte del Partido Popular para recuperar en parte la publicidad en TVE. Naturalmente, cada euro que regrese a la pública será un euro que no entrará en las cadenas privadas. Pero no hablamos de un euro..., sino más bien de decenas de millones de ellos, que sería lo que significaría abrir aún fuera sólo un par de bloques en el prime-time de la pública. La amenaza se tomó tan en serio, que al día siguiente en las bolsas las teles privadas registraron cotizaciones en descenso.



Este jueves la propia vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, volvía a ser cuestionada sobre el asunto en una entrevista en la COPE. Y de nuevo dejaba abierta la cuestión. No afirmó, pero estuvo muy lejos de desmentir el posible regreso de la publicidad a TVE justificándolo en que lo deseable es "una televisión pública de calidad en la que cada vez podamos hacer mejor ese servicio público".

El viejo sueño de un gran periódico de derechas, fruto de la fusión ABC-El Mundo
Mientras, en el PP siguen sin olvidar su deseo para la prensa escrita: la fusión del ABC y El Mundo en un gran periódico de la derecha. Así nos lo aseguraba este mismo jueves un alto ejecutivo de una multinacional relacionado con los populares. En medios sindicales de El Mundo desmienten a ELPLURAL.COM esta posibilidad. "El propio gerente de Rizzoli, Pietro Scott Jovane nos lo ha negado el pasado noviembre: El Mundo ni se va a vender, ni se va a fusionar", nos dicen que les aseguraron el pasado mes de noviembre en la reunión de la mesa social europea del Grupo reunida en Milán.

Pero igualmente, reconocen en las mismas fuentes que el interés del Gobierno en lograr esa fusión no ha cedido. Y la caída de Pedro J. Ramírez demuestra que es mucho lo que este gobierno puede lograr. Si no, que se lo digan a PRISA, a la que tanto ayudaron en la venta de Sogecable a "un precio más que razonable", y que tuvo como resultado lograr el mayor milagro de los últimos años en los medios, ver cómo El País se convierte en el gran valedor de las políticas económicas del Gobierno Rajoy.