Pablo Casado, como es sabido, es desde la semana pasada 'el niño de Rajoy'. Es la imagen 'virginal' con la que el PP se dispone a vender su cambio. El problema para los dos, Rajoy y Casado, es que basta con mirar atrás, casi sin querer, para descubrir que la 'perla' ha dejado muchas 'perlas' y que poco de nuevo hay, sino artificio, en el supuesto cambio. Aunque él se empeña en negar su pasado, sus palabras, sus hechos.., incluso echando mano de sus antepasados.

Casado, el 'niño de Rajoy', con sus invitados
Pongámonos en el 9 de noviembre de 2011. En un acto organizado por las Nuevas Generaciones de Madrid, las que presidía el Casado que comenzaba a despuntar como 'sangre fresca'. Y veamos la foto de tres que componían entrando al acto, sus invitados especiales, Ana Mato y Francisco Granados, con él mismo, anfitrión...



Pero si ver a Casado en instantánea ya provoca subir el entrecejo, escucharle en el acto, rodeado por una ministra que tuvo que dimitir por su relación con la trama Gürtel, y de un 'todo lo que se puede ser" en la Comunidad de Madrid, que ahora está en la cárcel por corrupto, provoca el pasmo... El vídeo del acto, vía Telemadrid, resulta esclarecedor, porque permite no sólo escuchar, sino ver gestos.

Sin complejos
Para entonces, del Jaguar, los viajes, las fiestas y los confetis y demás 'regalos' pagados por la trama Gürtel a Mato y marido ya se conocía todo o casi todo.., pero eso no le impidió en el acto decir que "ser joven no puede ser sinónimo de paro...", mientras defendía la educación y la sanidad públicas, que luego ella 'tanto cuidaría' ya como ministra. De Granados ya habían saltado escándalos, como el del espionaje a sus 'compañeros' Ignacio González, por ejemplo, y su vieja protectora, Aguirre le había 'retirado' de la primera foto... Aún así nadie pestañeó al escucharle presumir de la gestión del PP en Madrid...

Pero quizás más revelador resulta aún que el propio Pablo Casado ironizara sobre el hecho de que el desempleo estaba comenzando a provocar el éxodo de jóvenes españoles a ese final de 2011, pocos días antes de las elecciones generales: "Tenemos algún ministro que tiene la desfachatez de decir que nos podemos ir a Alemania, porque Merkel necesita ingenieros... porque aquí no hay oportunidades... ", dijo. Aunque no se le escuchó ni murmurar, cuando un año más tarde 'su' ministra, Fátima Báñez, decía, con un 55% de los jóvenes desempleados, aquello de que si los jóvenes se iban era por "espíritu aventurero", opinión que remataba con la infame ocurrencia de derivar la idea de emigración a la de  "movilidad exterior".

Este es el vídeo en el que se puede escuchar a Casado y sus invitados...

Granados, hablando de corrupción.., la de otros, claro
Claro que, si aguantan un poco más, en el mismo 'paquete' se incluye la siguiente información, sobre la operación Campeón, en la que resultó imputado el minsitro socialista Pepe Blanco, al final desimputado, y donde se puede escuchar a Granados decir, con toda la desfachatez, cuando él andaba metido de lleno en la operación Púnica que, a él sí, le ha llevado a la cárcel, que "el señor Blanco no puede estar ni un minuto más en esas listas electorales, y no solamente hay que exigírselo a él, no, no... porque la responsabilidad no es sólo suya, sino que es sobre todo, del candidato del PSOE, el señor Pérez Rubalcaba...". Ay, si se aplica la teoría de Granados al caso Gürtel, a los papeles Bárcenas... al suyo mismo.