De hecho, el 8 de febrero de 2003 Cosidó no dudó en criticar la peligrosa “ceguera de los ingenuos de la paz” que consideran que “ninguna guerra puede ser necesaria, justa, ni legítima”. Lo hizo a través de un artículo publicado en el Diario Palentino para intentar convencer a la ciudadanía de que “ante la posibilidad de un 11 de septiembre nuclear o biológico” y ante "la combinación de terrorismo y armas de destrucción masiva”  que se daba en el régimen de Sadam Hussein, era inevitable la guerra “por la libertad”.

Elogios a Aznar
En otro artículo, publicado el 13 de abril de 2003, Cosidó se mostraba igual de satisfecho con la guerra de Irak y presentaba a José María Aznar como un iluminado que, pese a que había hecho lo correcto (al pretender “conjurar la terrible amenaza del terrorismo y las armas de destrucción masiva”), desgraciadamente no había sido “capaz de convencer a una mayoría de los españoles de que España ha hecho lo que tenía que hacer y ha estado donde tenía que estar”. Es decir, contra Europa y siguiendo los dictados de George W. Bush.

“Hacer cumplir con contundencia la ley”
En especial, el ahora director general de la Policía agradecía a José María Aznar su objetivo de hacer de España un Estado más fuerte que “sepa internamente hacer cumplir con contundencia la ley y asegurar el orden social”. Algo para lo que, en opinión de Cosidó, “se requiere un poder militar que pueda no sólo conjurar cualquier amenaza externa a nuestra seguridad, sino que pueda intervenir allí donde la libertad se encuentre radicalmente amenazada”.

Mensaje radical
Las ideas de Cosidó se encuentran en la órbita de FAES a través del Grupo de Estudios Estratégicos (GEES). Es un radical sin complejos que ejerció un alto cargo en la Dirección General de la Guardia Civil en los ocho años del Gobierno de Aznar. Cuando el PP perdió el poder en 2004, Cosidó radicalizó aún más si cabe su mensaje y se convirtió en uno de los principales colaboradores Libertad Digital, el periódico que dirige Federico Jiménez Losantos.

Polémicas
También son conocidas las polémicas palabras que pronunció sobre Alfredo Pérez Rubalcaba (del que llego a decir que había sido designado ministro del Interior “con la connivencia de ETA o de una parte de ETA”), sobre Gregorio Peces-Barba (al que se refirió como un “alto comisionado para el diálogo y el amparo a los verdugos terroristas”), o sobre la autoría del atentado ocurrido el 11 de marzo de 2004.

 



Animadversión hacía el socialismo
Muy cercano a Mayor Oreja, el ahora director general de la Policía se convirtió en un asiduo de las manifestaciones que convocaban las asociaciones más críticas con la política antiterrorista de José Luis Rodríguez Zapatero. Su animadversión hacía el expresidente del Gobierno es especialmente llamativo. A través de su artículos, Cosidó ha presentado a Zapatero como una persona que llegó al poder “por la fuerza del azar” y que ha “abandonando el campo de los que mueren para ir a hablar con los que matan”.

Zapatero “el brujo”
“La fórmula de este aprendiz de brujo es una gran pócima de socialismo, un poco de comunismo y grandes dosis de nacionalismo radical que condene al PP a un aislamiento eterno”, dijo Cosidó sobre Zapatero el 23 de abril de 2005. Sólo Alfredo Pérez Rubalcaba sale peor parado que el ex presidente del Gobierno en los escritos del nuevo director general de la Policía.

La extinción de Rubalcaba
Por ejemplo, el 10 de octubre de 2010 Cosidó se refirió a Rubalcaba como “el prototipo de político sin principios y sin escrúpulos que ha hecho de la conquista del poder y su conservación el único objetivo de su interminable carrera política. Lo peor es que tener a un político de esta naturaleza en el Ministerio del Interior es un verdadero riesgo para nuestra libertad (…) Su extinción política, que estoy convencido está próxima, será una excelente noticia para la libertad”.

Ultracatólico
Mención aparte se merece la visión que en muchos de sus escritos ofrece sobre el cristianismo, religión que a su entender “parte de una defensa radical de la libertad del ser humano, porque estamos hechos a imagen de Dios; de la igualdad, porque todos somos hijos de Dios; y de la dignidad, que emana del amor de Dios a cada vida humana”. Pese a todo, Cosidó reconoce que la situación de la Iglesia no vive sus mejores momentos debido a que “hay quienes quieren desterrar a Dios de Europa” e “imponer un relativismo absoluto”.

La Iglesia en España
“España el país en el que la Iglesia Católica corre el mayor riesgo de quedar marginada a una secta semiclandestina. Así, en laicismo militante de una parte de la izquierda política amenaza con transformase en una política antirreligiosa en la que se borre toda manifestación espiritual de nuestra vida pública y muy en especial se margine la enseñanza de la religión en las escuelas. Por otro lado, existe una ofensiva en materias como el matrimonio homosexual, el aborto, la manipulación de embriones o el incipiente debate sobre la eutanasia que atentan contra los principios morales más básicos”, afirmó el 9 de abril de 2005.

De procesiones
Ante este tipo de ideas no es de extrañar que Ignacio Cosidó haya sido elegido para pronunciar el pregón de la Semana Santa de Palencia el próximo 30 de marzo. Además de cofrade de la hermandad de Jesús Nazareno, Cosidó ya representó en su día a la Guardia Civil en la procesión de Los Pasos, que organiza la hermandad a la que pertenece todos los Viernes Santo. Su sintonía con la jerarquía católica es absoluta.