El supuesto conseguidor de la trama Púnica, Alejandro de Pedro, en su declaración de más de dos horas ante el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco fue muy detallista respecto a sus contratos de reputación online para la Comunidad de Madrid. Llegó a explicar cómo decidieron no cobrar a Francisco Granados “porque nos había ayudado mucho” y también contó sus intentos continuos por acercarse a María Dolores de Cospedal, después de haber conseguido contactar con Carlos Floriano.

También relató cómo un directivo de Indra le dio un sobre de 10.000 euros, aunque en un ataque de amnesia no consiguió recordar quién fue. Además, tuvo que dar explicaciones de por qué guardaba 82.000 euros en una chaqueta en lugar de en el banco. Según el presunto conseguidor de la Púnica, era un dinero que le guardó durante un tiempo su  suegra porque “la familia de mi mujer es así”.

Pagos de Indra
Durante su declaración, que duró más de dos horas, De Pedro detalló los trabajos de reputación 'on line' que hizo, entre otros, para el expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González, los expresidentes de la Diputación de León Isabel Carrasco y Marcos Martínez o el exconsejero de Industria y Turismo de la Región de Murcia Juan Carlos Ruiz.  Como ya explicó en su declaración ante la Guardia Civil, el informático aseguró que el ex consejero delegado de la Agencia Informática y de Comunicaciones (ICM) de la Comunidad de Madrid José Martínez Nicolás, imputado en el procedimiento,  le anunció que le pagarían 10.000 euros a través de la empresa Indra.



"Pepe me dijo que fuera a un sitio, que me estaba esperando una persona de Indra y asistí. Cuál fue mi sorpresa que cuando asistí, tenía un sobre debajo del asiento. Me dijeron: 'Coge el sobre y abre la puerta'. Había 10.000 euros", relata. El pago se produjo en La Moraleja, según explicó a los agentes del instituto armado, en "un Audi, un Mercedes o un BMW" de un directivo de la compañía.

La “ayuda” de Granados
En otro momento de la declaración, De Pedro explica que se planteó con su socio, el exalcalde de Cartagena José Antonio Alonso Conesa (PSOE), si debían cobrar a Granados por unos trabajos de reputación 'on line' que le habían prestado. "No, no, es que Paco nos ha ayudado muchísimo", contesta.



Al ser preguntado por el juez en qué les ayudó Granados, el experto en redes sociales señala queles presentó "gente en el PP de Madrid". "Yo creo la empresa hace cuatro años y entro en el PP de Madrid gracias a que él era el secretario general del partido. Yo no le conocía de nada pero para mí fue un impulso trabajar con algunos alcaldes", explica.

Los trabajos, según explica, los pagaba siempre el PP de Madrid y estaban relacionados con cursos de formación en redes sociales para alcaldes y cargos públicos. Entre los municipios en los que trabajaron, según su versión, estaban Alcorcón y Coslada.

Acercamiento a Cospedal
En relación con el PP nacional, De Pedro indica que su único contacto era el exvicesecretario de Organización y Electoral, a quien conoció "hace dos años". También contactó con el exdiputado Ignacio Uriarte para intentar tener acceso a la secretaria general de la formación, María Dolores de Cospedal, a la que quería proponerle su trabajos sobre "lo que estaba suciediendo en las comunidades autónomas respecto del PP" en las redes sociales.



El dinero en la chaqueta
En otro pasaje del interrogatorio la fiscal Carmen García pregunta a De Pedro por qué guardaba 82.000 euros en efectivo en una chaqueta que tenía en un armario de su domicilio. De Pedro explica que se trataba de un dinero que había "ido ahorrando" y 17.000 euros procedentes de la venta de un coche. Según dice, durante un tiempo se lo guardó su suegra pero se lo devolvió cuando se fue a vivir "de Valencia al pueblo". "La familia de mi mujer es así", argumenta.



En este sentido, niega haber utilizado el dinero en metálico para efectuar el pago de "favores, comisiones o influencias" a cargos públicos a cambio de la adjudicación de contratos. "¡Eso jamás y quiero decirlo en grande. Jamás!", insiste.  El imputado asegura también no reconocer una conversación que le fue intervenida por orden del juez Velasco en la que su mujer le preguntaba que hacía con "dos bolsas de dinero" y si lo ingresaba "en las cuentas de siempre". "No, no, seguro que no", dice.