El pasado 8 de julio, el medio alemán Bild am Sonntag publicó un sondeo del instituto demoscópico Emnid en que se vislumbra la aceptación del discurso racista de Alternativa Para Alemania (AfD) en la sociedad germana dado que la intención de voto al partido ultraderechista ha crecido hasta el 17%, igualando al partido socialdemócrata que ha perdido 2 puntos alcanzando dicha cifra

Por otra parte, Die Zeit publicó en marzo un investigación que demostró, que dicho partido tenía neonazis trabajando para ellos. Por ello, ElPlural.com se ha puesto en contacto con Norbert Müller, diputado de Die Linke en el Parlamento Alemán para tratar este hecho y otras cuestiones como la situación de la izquierda alemana y Cataluña: 

¿Qué significa para Alemania que la ultraderecha esté en el Bundestag por primera vez desde 1945?

Aunque justo después de la Segunda Guerra Mundial hubo diputados de extrema derecha en el Bundestag, el ascenso de Alternativa para Alemania representa por supuesto algo nuevo. Los que no respetan a los derechos humanos han subido en todas las elecciones en los últimos años. Aquí se materializan actitudes políticas, cuya expansión en la sociedad es conocida desde hace décadas: el racismo, el antisemitismo y el sexismo. Hasta ahora los partidos clásicos también eran responsables de esa proyección. Estas actitudes, al igual que antes, no corresponden con la mayoría, pero ahora tienen una base de poder estable con AfD.

¿Qué ha pasado para que Alternativa para Alemania sea primera fuerza de la oposición y las últimas encuesta apunten a un empate con los socialdemócrata? 

El discurso sobre inmigración y refugiados ha favorecido sin duda a su ascenso. Yo veo dos razones principales: Por un lado, una política social catastrófica desde 2010, que resultó en pobreza para mucha gente o provocó miedo a la misma. Con la llamada crisis de los refugiados, el AfD ha logrado crear un espacio en el que posiciones antihumanas se pueden propagar. Por otro lado, tenemos la falta de sostenibilidad en la argumentación contra esas posturas. En lugar de proveer a la gente con argumentos razonables contra tales prejuicios, estereotipos y mentiras, esos temas se convirtieron en tabú. Ahora, este tabú se ha destruido y desde el espectro democrático se debe hacer todavía mucho trabajo de recuperación. Nuestro desafío consiste en luchar contra los enemigos de la democracia de la derecha (junto a los demás) y al mismo tiempo articular desde la izquierda nuestra crítica fundamental al capitalismo y al sistema.

El AfD también ha ganado votantes tradicionales de la izquierda, especialmente de la clase trabajadora. ¿Qué fallos de la izquierda han contribuido al éxito de la ultraderecha?

Ya en elecciones pasadas tampoco supimos aprovechar como izquierda nuestro potencial en la clase trabajadora. La AfD recluta sus votantes entre la clase media, un espacio que nosotros les hemos cedido. Aparentemente no hemos tenido éxito a la hora de escoger el lenguaje y la argumentación para que nuestros votantes anteriores permanezcan a nuestro lado. Tenemos los argumentos y las posturas correctas. Si logramos popularizarlos, no tendremos que preocuparnos por los votos de la clase trabajadora.

¿Qué significa para un país como Alemania que haya neonazis recibiendo un sueldo público?

Que la AfD esté en el Bundestag significa una base de poder de la extrema derecha que no podemos subestimar. El simple hecho de que varios cientos de sus empleados puedan difundir su política de exclusión y odio a cargo de los impuestos de todos, es profundamente inquietante. Sin embargo, no son pocas las luchas de poder dentro del partido. Son numerosas sus tensiones internas. El hecho de que su candidata principal dejó el partido directamente después de las elecciones, es una clara muestra de ello. Estoy convencido de que durante esta legislatura vamos presenciar una gran fisura mas en ese partido.

¿Cómo ve la izquierda alemana el espectro político en España, especialmente el éxito y posterior desplome de Podemos?

Incluso si Podemos se encuentra por debajo del 20% en las encuestas, no hablaría en ningún caso de la caída de Podemos. Además, en comparación con otros países europeos, la izquierda española se encuentra bastante bien. También si la coalición con IU no consiguió el crecimiento esperado, sigue teniendo sentido trabajar por la unidad de la izquierda. Esto vale también para las próximas elecciones europeas, donde esperamos construir junto con ambos una fracción de GUE/NGL fuerte.

¿Cuál es la postura de la izquierda alemana respecto a Cataluña y una posible independencia?

Veo una fuerte connotación antifascista en el movimiento catalán, y eso vale también para el vasco. Al parecer aún no se han superado décadas de heteronomía bajo el fascismo. El derecho a la autodeterminación de los pueblos es un gran bien político. Si los movimientos autonomistas o independentistas se apoyan en la solidaridad y prescinden del chovinismo, sólo puedo darles la bienvenida. Sin embargo, francamente, carezco del conocimiento necesario para hacer una evaluación final del movimiento catalán. La actuación del Estado español en este asunto es, en cualquier caso, duramente criticable. No puede ser que políticos/as elegidos sean encarcelados por decisiones incómodas.