[[{"type":"media","view_mode":"media_large","fid":"21989","attributes":{"class":"media-image size-full wp-image-347566","typeof":"foaf:Image","style":"","width":"640","height":"370","alt":"Javier Cuenca, alcalde de Albacete, junto a su predecesora en el cargo, Carmen Bayod (en el centro) \/ Foto PP"}}]] Javier Cuenca, alcalde de Albacete, junto a su predecesora en el cargo, Carmen Bayod (en el centro) / Foto PP



Es lo que tiene el Libro Guinness de los Récords, que cuando entras no sales hasta que alguien supera tu marca deportiva, cultural, política…y eso es lo que le ha ocurrido al alcalde del PP de Albacete, Javier Cuenca, reprobado en la tarde del viernes por el pleno municipal, convirtiéndose así en el primer regidor de una capital de provincia censurado apenas cumplidos los cien días de mandato, y el primer alcalde de la historia albaceteña en ser amonestado, y todo porque el regidor desoyó un mandato plenario que le dijo alto y claro que el representante del Ayuntamiento debía votar en contra del Plan de la Cuenca del Júcar. Al final, la concejala enviada por el alcalde votó a favor y consumó así “la traición” a la ciudad, porque este plan “es particularmente lesivo para los intereses económicos, sociales y medioambientales de Albacete y, además, retrata la falta de talante democrático del señor Cuenca”, según los reprobadores, PSOE, Ganemos y un concejal no adscrito.

El “comando naranja” salió al auxilio del alcalde
Y es que el tema del agua en Castilla La Mancha despierta muchos recelos y pone a flor de piel las sensibilidades políticas, pero eso parece desconocerlo Javier Cuenca, en el poder gracias al apoyo de los concejales de Ciudadanos, que, una vez más, han salido en su apoyo para impedir su reprobación, sin conseguirla al contar la oposición con 14 ediles frente a los 10 del PP y 3 del “comando naranja”, a pesar de que el partido de Albert Rivera aprobó junto a PSOE y Ganemos un documento vital para que el Ayuntamiento albaceteño votara en contra del Plan del Júcar. Pero lo que son las cosas, este viernes la “traición” del alcalde, según la oposición, no era tan grave para C’s, que en palabras de su portavoz, Carmen Picazo, “el castigo (la reprobación) es desproporcionado para el alcalde”, ha dicho.

Chulería del alcalde y moción de censura
No así han pensado el resto de los grupos políticos, que como en el caso del portavoz socialista, Modesto Belinchón, ha lamentado que el alcalde no aprovechara la sesión plenaria para “pedir perdón a los ciudadanos”, mientras que el edil no adscrito le acusaba de “conducta antidemocrática y caciquil” por no cumplir con el mandamiento plenario. En parecidos términos se ha expresado la representante de Ganemos, Victoria Delicado, quien ha recordado al PP que “elalcalde gobierna en minoría”, mientras que desde el equipo de gobierno calificaban de “espectáculo desproporcionado la celebración de este pleno para quitar la capacidad de decidir al alcalde”, quien se ha venido arriba y en tono chulesco ha desafiado a la oposición instándole a “presentar una moción de censura”, dijo.

El poder de C’s en La Mancha
Javier Cuenca jugaba con la aparente ventaja del parapeto de Ciudadanos, dispuestos a sacarle las castañas del fuego. Sin embargo, el alcalde está tensando la cuerda demasiado pronto, crispando antes de tiempo y demostrando sus serias carencias para ejercer de regidor de la ciudad más poblada de Castilla La Mancha, por lo que no sería de extrañar que no acabara la legislatura si PSOE, Ganemos y el concejal no adscrito, procedente de las filas de Ciudadanos, se unen para desalojar del sillón municipal a un regidor que llegó de rebote al rechazar la anterior alcaldesa volver a encabezar las listas electorales del PP del pasado 24-M. Pero lo que está claro es que el partido naranja tiene las llaves de los ayuntamientos de Albacete, Cuenca y Guadalajara, además de las diputaciones de Toledo y Guadalajara, y el partido que quiera alterar el orden político (salvo en Albacete) de estas administraciones tienen que pasar por el despacho naranja, algo que el PP conoce a la perfección.

“Salvemos a los soldados que queramos”
Está claro que Albert Rivera ha decido, al menos hasta el 20 de diciembre, apoyar al PP allí donde el partido de Mariano Rajoy tiene dificultades, como es el caso del Ayuntamiento de Guadalajara, donde el PSOE pedirá la reprobación del alcalde del PP, Antonio Román, que con toda probabilidad será desechada por el voto contrario de Ciudadanos, que tampoco le tembló la mano a la hora de cerrar filas en torno al primer edil “popular” de Granada, a quien la sociedad de la capital andaluza pedía su reprobación por decir, entre otras barbaridades, que las “mujeres  cuanto más desnudas más elegantes, y los hombres cuanto más vestidos, más elegantes”. C’s no permitió que censuraran a José Torres Hurtado, pero sí intentó, sin éxito, reprobar al Gobierno municipal de Ada Colau en sus primeros cien días, sumando sus votos a los de CiU (los independentistas de Junts pel Sí) y del PP.