Si estamos preocupados por la ola de calor, fruto del cambio climático, deberemos alarmarnos por el cambio que se está operando en algunas especies de animales, fundamentales para los ciclos de la vida de las plantas, por el calentamiento global.

Utilizando observaciones a largo plazo en toda Europa y América del Norte -más de 110 años- la prueba de clima verifica cambios de rango relacionados con las variaciones en las especies de abejorros en toda la extensión completa de sus límites y movimientos latitudinales y térmicos. Estos efectos son independientes de modificar los usos del suelo o la aplicación de pesticidas y subrayar la necesidad de la prueba de los efectos del clima en ambos límites iniciales y finales para las especies.



El biólogo Jeremy T. Kerr, profesor de la Universidad de Ottawa, ha dirigido un estudio sobre “Impactos del cambio climático sobre los abejorros que convergen en todos los continentes”, publicado recientemente en la revista Science. Algunas de sus conclusiones son alarmantes porque contemplan la desaparición de los abejorros como una posibilidad, lo que supondría la pérdida de más de un 30 por ciento de la producción mundial de alimentos, por los efectos sobre la polinización.

Los efectos biológicos del cambio climático amenazan a muchas especies, lo que exige avances en técnicas para evaluar sus vulnerabilidades. Además de los cambios en el tiempo de los ciclos de vida de las especies, el calentamiento ha provocado la expansión hacia los polos y las elevaciones más altas. Los impactos climáticos podrían causar pérdidas de partes de los márgenes de la gama de arrastre de especies, pero esas pérdidas se observa con poca frecuencia. Estas respuestas dependen de rasgos, como el calor o el frío, que reflejan y compartieron la historia evolutiva y orígenes climáticos (por ejemplo, tropicales o templadas) de taxones –grupos de organismos emparentados-.

El cambio climático puede interactuar con otras amenazas, como la intensificación del uso del suelo, para alterar respuestas de las especies a las condiciones emergentes. Tales cambios globales pueden alterar o erosionar los servicios ecológicos prestados por las especies afectadas. Pocos conjuntos de especies contribuyen más a estos servicios que los abejorros (Bombus), muchos de los cuales están disminuyendo. Ningún estudio ha evaluado aún los efectos del cambio climático a través de los límites latitudinales y térmicos de un gran ensamblaje tales especies que abarca dos continentes.

El estudio que ha dirigido el profesor Kerr, ha reunido una base de datos de 423.000 observaciones geo-referenciadas para 67 especies de abejorros de Europa y Norteamérica. Las observaciones fueron recogidos de la Infraestructura Mundial de Información en Biodiversidad (171.479 en América del Norte y 192.039 en registros europeos).

El cambio climático parece contribuir clara y consistentemente, a la acumulación de compresión de rango entre las especies de abejorros en todos los continentes. Reubicación Experimental de las colonias de abejorros en nuevas áreas podría mitigar estas pérdidas de alcance. Las evaluaciones del cambio climático sobre las especies deben dar cuenta de las observaciones a través de toda la extensión de las especies en límites latitudinales y térmicos y explícitamente a prueba de interacción con otros factores del cambio global.

En definitiva el cambio climático nos afecta a todos los aspectos de nuestra vida, si ayer informábamos de que las olas de calor matan, hoy los científicos nos advierten del peligro que supondría para la vida humana la desaparición de los abejorros.