Rosa Rodríguez ya es uno de los nombres más destacados de la historia de Pasapalabra en nuestro país. Después de 307 duelos con Manu Pascual, esta profesora de español para estudiantes internacionales en el ámbito universitario se convirtió el pasado jueves en la ganadora del mayor bote de la historia del concurso de Antena 3, ganando 2.716.000 euros tras completar El Rosco con Morrall, el apellido del jugador de fútbol americano que, en 1968, fue elegido jugador más valioso de la NFL, por la agencia AP.

Horas después de este importante triunfo, ElPlural.com habla con Rosa Rodríguez sobre su paso por el programa presentado por Roberto Leal en la cadena principal de Atresmedia, entre otros asuntos como su preparación para concursar o su reacción ante los datos de audiencia estratosféricos en el especial de este jueves. 

Pregunta (P) - La primera pregunta es obligada. ¿Cómo te encuentras tras ganar el mayor bote de la historia de Pasapalabra? ¿Lo has procesado ya?

Respuesta (R) - Lo sigo procesando, ahora más después de que ocurriese. En el momento lo vives, pero tienes que mantener el secreto. Estás un poco con la emoción contenida. También lidiando con los sentimientos de duelo, de tristeza, porque se ha acabado la etapa y realmente estoy ahora siendo más consciente de qué ha pasado después de su emisión. También cuando la gente ya se ha enterado y me están llegando todos los mensajes el día de hoy, que es una locura.

(P) - El especial hizo este pasado jueves un 36,8% de cuota de pantalla, con picos del 45% en momentos como el de tu respuesta que te dio el bote. ¿Te ha sorprendido?

(R) - Fue increíble y lo comentábamos antes aquí con gente del equipo. Son casi audiencias inauditas y, sobre todo, a día de hoy como está el tema de la tele tan complicado. Y bueno, con mucha felicidad, pero creo que eso no es mérito mío ni de los concursantes, sino del concurso. Lleva 20 años en antena y las audiencias son regulares, y creo que eso habla de lo que es Pasapalabra como programa. Es algo irrepetible y ojalá dure mucho más. No sé si 20 años más, 25, 26, 30... Ojalá dure mucho tiempo en parrilla.

(P) - El programa se grabó el pasado 20 de enero. ¿Ha costado guardar ese secreto?

(R) - El secreto ha sido mantenerlo también con la emoción de que mis seres queridos, más allá de mi familia más inmediata, que lo supo en el momento, lo descubrieran con la emoción de ese partido final. Entonces bueno, ha sido un poco difícil intentando interactuar lo menos posible, no quedando con nadie y hasta el día de hoy.

(P) - ¿Qué fue lo primero que sentiste cuando tu contestaste "Morrall" y empezase la celebración tras ese "Sí" de Roberto Leal?

(R) - La primera cosa que me vino a la cabeza era que no me podía creer que por fin después de tantos intentos en los que nunca me había visto cerca de esas 25, cerca numéricamente sí, porque había estado muchas veces a 23, 24, pero no con opciones reales de tener una opción para esa respuesta 25, pues de repente digo que acaba de pasar que las he tenido y no me lo creía, eso fue lo más inmediato que se me pasó por la cabeza.

(P) - Has hablado del sentimiento de duelo, porque hay que recordar que, cuando alguien se lleva el bote, ya no regresais. Ni, en este caso, la ganadora, ni su rival. ¿Cómo estás llevando el de no tener ya esta rutina de más de un año de ir a grabar?

(R) - Está siendo raro. Además esta semana será como un limbo, porque todavía no podía retomar la vida normal, porque estaba ahí esperando a que se emita. La gente no lo sabía, podría haber quedado con amigos, pero no quería hacerlo porque como no podía desvelar el secreto, no quería que ningún gesto mío diera pie a ninguna sospecha. 

Entonces, estoy procesando más el hecho de que se ha acabado esta etapa, que no solo ha durado el año y tres meses de concurso, sino cinco años incluyendo el tiempo de preparación, y ahora tendré que poquito a poco retomar rutinas, esta semana retomé el deporte, que hacía tiempo que no hacía, leer y escuchar música y sin esa presión de que tienes que estar absorbiendo cada dato con el que te encuentras, porque a lo mejor te lo preguntan en un rosco, pero emocionada también de lo que pueda venir.

(P) - Muchas personas consideran que esta preparación que muchos concursantes de Pasapalabra hacéis es más dura que las que hacen los opositores a las oposiciones más dificiles del Estado. Incluso la comparan al entrenamiento de un deportista de élite para unos Juegos Olímpicos. En tu caso, ¿cómo ha sido esa preparación?

(R) - Ha sido una preparación exhaustiva que ha requerido mucho tiempo, mucho esfuerzo y, sobre todo, también muchos sacrificios a nivel de decisiones personales y profesionales. Por ejemplo, en el año de concurso, he estado en excedencia, pero también antes, todas las decisiones que yo tomaba, era con la idea de algún día poder llegar a participar en el concurso. Entonces, rechacé ofertas de trabajo porque decía que si las aceptaba no podría participar en Pasapalabra si me llamaban. 

Cuando tienes una motivación tan grande pues, al final, sientes que eso es para ti. Yo decía que me podía preparar una oposición en mi caso, que soy docente para Escuela de Idiomas, pero es que como yo no sentía que realmente eso era lo que quería. Decía "me voy a estar amargando durante el proceso de preparación", y a mí, en cambio, el camino de preparación para Pasapalabra ya me transformó la vida. También decía "si nunca llego a participar yo estaré feliz de todo lo que he vivido". 

Si yo me preparo unas oposiciones, en este caso para dar clases y luego no saco la plaza, quizá me hubiera arrepentido de haber dedicado tanto tiempo al estudio para eso. Para mí fue poner eso en la balanza y bueno. Es muy duro pero también el resultado y el fruto del trabajo puede ser lo más bonito que te pase en la vida.

(P) - ¿Tenías una rutina concreta de preparación para Pasapalabra?

(R) - Sí, fue una rutina muy dura. Me lo planteaba como un deporte de élite, que he disfrutado como nunca. Cuando me estaba preparando, estaba trabajando. Entonces, me despertaba a las 5 y media de la mañana para poder estudiar un poquito antes de irme a trabajar. Al llegar, siempre me dejaba la comida preparada para comer en media hora y ponerme a estudiar, aprovechando al máximo las horas que tenía libres.

Todos los fines de semana, evidentemente hacía planes, pero también los fines de semana intentaba maximizar el tiempo de investigación. De ponerme en el ordenador, que durante la semana podía menos. Mucho tiempo de caminatas. Me he hecho kilómetros y kilómetros repasando, escuchando Roscos, escuchando podcasts... 

(P) - ¿Qué vas a hacer con el premio, Rosa?

(R) - Pues lo primero, dar tranquilidad y seguridad a mis padres, a mi familia, comprarme mi casita o mi piso, ya veremos lo que es, y vivir tranquila sobre todo.

(P) - Muchos concursantes que han pasado por Pasapalabra luego han repetido en otros concursos, convirtiéndose en lo que muchos llaman 'concursantes profesionales'. ¿Tú te verías participando en más concursos o crees que con Pasapalabra ya has tenido suficiente?

(R) - Por ahora no lo tengo en la cabeza, la verdad. Realmente, no he pensado más allá de hoy todavía. Pero bueno, cuando decidí prepararme, mi ilusión era participar en Pasapalabra, no estar en la tele. No llegar a concursos, sino este programa específico.

No le cierro la puerta a nada porque soy una persona que me gusta experimentar. Me gusta dejar que la vida vaya sucediendo, pero no es algo que tengo planeado y no es algo en lo que pienso a día de hoy.

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