Los iPod más conocidos: shuffle, mini, clásico y touch



Hace justo ahora 13 años (en realidad el pasado 22 de octubre) salió a la venta uno de los grandes 'inventos' tecnológicos ligados a la historia moderna, al estilo de vida de la actualidad: el iPod. La idea era sencilla: almacenar toda la música posible en un aparato que destacaba por su tamaño reducido, al margen de ofrecer calidad de reproducción similar a la del CD.

El sistema lo puso en marcha Apple y el genial Steve Jobs, y enseguida se convirtió en todo un boom comercial a lo largo y ancho del planeta.

El arranque del nuevo milenio trajo consigo lo que muchos denominaron “revolución musical” en el sector de la tecnología. La encabezó Napster y el problema con el que se encontró Jobs en aquel momento fue que sus ordenadores no reproducían MP3. Ahí se inició una carrera que desembocaría en la compra de lo que luego se convirtió iTunes, de la que se pueden decir muchas cosas, por ejemplo, que introdujo o perfeccionó un nuevo sistema de ventas.

No en Windows
El principal problema para Apple entonces fue la inexistencia de una versión de su reproductor musical compatible con Windows, el sistema más generalizado. Y ello a pesar de que los primeros datos de ventas del iPod hablaban de 600.000 unidades distribuidas. Sin embargo, alcanzar también a los usuarios de Microsoft era fundamental.

La aparición de iTunes significó un cambio radical a la hora de adquirir música, puesto que se convirtió en la primera plataforma en este sentido; incluso no faltan los que aseguran que provocó una segunda vida para la industria musical.

El primer 'juguete musical' de la marca de la manzana, a pesar de que no hay unanimidad para determinar su verdader inventor (Job Rubinstein o Tony Fadell), era capaz de almacenar hasta 1.000 canciones. Dos años después, en 2003, tenía una capacidad de 7.500.

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Cada año, nueva versión
Una de las características del iPod es que, desde su aparición, han ido saliendo nuevas versiones cada año. De este modo, además del incremento de capacidad de almacenamiento del gadget, en 2004 salió el Mini, en el que al tamaño se sumaron mejoras como la disposición del botón que propiciaba un uso más sencillo y dinámico en comparación con los anteriores.

iTunes llegó ese año a cifras espectaculares en descarga de canciones y algunas marcas de vehículos empezaron a incluir sistemas de audio compatibles con el iPod.



El color, el vídeo...
Y siguió reinventándose. Un año después salió la versión vídeo, en el que ya tenían cabida películas completas y fotos, y que supuso la entrada de iTunes en el mercado del entretenimiento móvil con series y filmes. El Mini fue sustituido por el Nano, similar al anterior pero más fino y con display a color. Sin olvidar el Shuffle, sin pantalla.

La compañía de Steve Jobs continuó con su crecimiento y en 2007 marcó un hito en la historia de la tecnología con el iPhone, fenómeno que también afectó al iPod. Apple creó el Touch, similar al teléfono pero sin la capacidad de comunicación.

La multinacional no dejó de introducir novedades, dirigiendo el gadget hacia el mercado perseguido por ella misma a través de iTunes. Apple no ha dejado de actualizar sus iPod Touch, Nano y Shuffle aunque ahora, por lo precios a los que se venden, parece que han quedado relegados a unos pocos.

Además, a lo anterior hay que añadir el avance de los smartphones (incluido el propio iPhone) han llevado a un uso residual del iPod, puesto que los terminales móviles ofrecen en muchos casos más opciones que el aparato nacido en 2001. No obstante, algo que es innegable es que este gadget marcó un antes y un después en los dispositivos de almacenamiento de música, vídeo e imágenes.