Los inversores ya han visto a lo largo del pasado mes de septiembre los tres asuntos clave que marcarán el trading lo que queda de año: la fortaleza de EE.UU. frente al resto del mundo, la volatilidad en los mercados emergentes y los tipos de interés.

Los analistas consultados por Vestle reconocen que el crecimiento económico se ha ralentizado en muchos mercados internacionales, pero se ha reforzado en los Estados Unidos. En lo que no coinciden es en, si esa situación, podría revertirse en los últimos meses del año.

La economía estadounidense mantiene unos datos de crecimiento por encima de la media, incluyendo los fuertes beneficios corporativos, gasto en capital y confianza de los consumidores. Los datos compilados por Vestle confirman que el índice S&P 500 subió un 3% en agosto mientras que la bolsa europea estaba en negativo.

Así, los analistas de Blackrock creen que la mejor evolución de las bolsas estadounidenses continuará en el largo plazo, por lo que se decantan por las empresas que tengan un mayor peso local. Mientras, los de Morgan Stanley estiman que las condiciones que provocaron esa debilidad en los mercados internacionales y fortaleza en los de EE.UU. bien podrían revertirse en la última parte de este año, y recomiendan evitar una sobre exposición a los mercados estadounidenses ahora que están cerca del final del ciclo económico. 

Según las opiniones de la primera firma, los riesgos aumentaron en los mercados emergentes debido a la fortaleza del dólar, pero no esperan contagio porque el impacto se lo han llevado economías pequeñas desde un punto de vista global. Para ellos, el país a vigilar es China por si sufriera una ralentización, o por el impacto de la guerra comercial. Recuerdan que los mercados emergentes son muy volátiles y que exigen una gestión apropiada y apropiada para una cartera concreta.

Sin embargo, en su afán por ofrecer las dos caras de la moneda, en Vestle recogen la otra opinión, según la cual la caída en las divisas emergentes podría haber terminado ya. La debilidad de China parece superada y un rebote una vez que la divisa y los temores se aplaquen podría favorecer a los mercados emergentes.

Por tanto, señalan, la recomendación es tomar posiciones para trading en países emergentes orientados a las exportaciones porque son menos sensibles a la fortaleza del dólar, tales como Rusia, Taiwan y Corea. 

En lo que respecta a los tipos en EE.UU., los primeros analistas consultados por Vestle indican que la Reserva Federal no tiene prisa para subir el precio del dinero, lo que unido a los datos de inflación apuntan a que la Fed está en los últimos pasos de la normalización, por lo que los inversores pueden encontrar valor en activos de deuda de plazo corto donde las rentabilidades son más competitivas relativas a los niveles de riesgo.

Para los otros analistas, la Fed es probable que siga subiendo los tipos de interés, que el crecimiento de los beneficios se esté acercando a un techo y que el liderazgo en los mercados estadounidenses gracias a los sectores tecnológico y de consumo discrecional parece ahora vulnerable. 

Por el contrario, recogen en Vestle, si miramos más allá de los mercados estadounidenses, la política monetaria permanece laxa, el crecimiento podría estar estabilizándose y las valoraciones de los activos son ahora más atractivas.