El presidente de la Generalitat,  Artur Mas (c), junto al líder del PSC, Pere Navarro (i); el presidente de ERC, Oriol Junqueras (2i); el presidente del Consell Escolar de Cataluña, Ferran Ruiz Tarrragó (d), y la consellera de Enseñanza, Irene Rigau (2d), entre otros. EFE El presidente de la Generalitat, Artur Mas (c), junto al líder del PSC, Pere Navarro (i); el presidente de ERC, Oriol Junqueras (2i); el presidente del Consell Escolar de Cataluña, Ferran Ruiz Tarrragó (d), y la consellera de Enseñanza, Irene Rigau (2d), entre otros. EFE



Si se celebraran ahora elecciones al Parlament de Cataluña, se produciría un insólito empate entre CiU y ERC, que obtendrían de 36 a 37 escaños, con una ligera ventaja de los independentistas en intención de voto, según un sondeo de La Vanguardia, que refleja, además, que el apoyo a la independencia sube dos puntos en un año, hasta situarse en el 49,8%, y que más del 84% de los catalanes quiere que se celebre un referéndum.

PSC y PP bajan
En cuanto al resto de las fuerzas políticas catalanas, PSC y PP bajarían unos cinco diputados cada uno. El PP que obtuvo un buen resultado en 2012 perdería ahora hasta cuatro diputados respecto a 2010. ICV se mantendría y tanto Ciutadans como la CUP verían aumentada su representación.

El PSC perdería el 12 por ciento de los apoyos, con un máximo de 16 escaños (cuatro menos que hace un año y 12 menos que en el peor resultado de José Montilla, en la cita electoral del 2010).

Ciutadans sube
Ciutadans podría conseguir hasta cuatro escaños más a su resultado de 2012 (y diez a su resultado del 2010), mientras que la CUP duplicaría sus diputados.

La participación estaría seis puntos por debajo de la de 2012, bajando del 67,8% al 61,1%), aunque por encima de la que se ha registrado en la mayoría de las elecciones autonómicas catalanas.

Junqueras, el único líder que aprueba
El único grupo político que aprueba es Esquerra y Oriol Junqueras es el líder mejor valorado por los catalanes, que le dan una nota de 5,5 puntos. Le sigue el presidente de la Generalitat, Artur Mas, aunque suspende con un 4,8. Pere Navarro, Albert Rivera y Alicia Sánchez-Camacho obtienen las peores notas.