La noche electoral de este domingo en Aragón dejó un reflejo político claro y conciso: la victoria del Partido Popular de Jorge Azcón, condicionada por el auge de Vox. Además, lo cierto es que la comparación de las cifras de la cita en las urnas de este domingo con la última que tuvo lugar en la comunidad, que fueron las elecciones generales de julio de 2023, también deja una diferencia que da lugar al pensamiento y a la reflexión.

En los comicios generales, última vez que los aragoneses acudieron a las urnas, la suma de PP y Vox en Aragón ascendió a 363.608 votos, en las que se ha de tener en cuenta que ‘Se acabó la fiesta’ (SALF), el partido de Alvise Pérez, no se presentó. A la contra, este 8 de febrero, el conjunto de estas tres formaciones ha resultado en 360.127 votos.

Una diferencia de 3.481 votos aún contando con los votantes de Alvise Pérez en estos últimos comicios, lo que se traduce en el 54,88% de los votos en total: PP (34,26%), Vox (17,88%) y SALF (2,74%). Lo que contrasta con los datos recogidos en 2023, cuando el PP obtuvo el 36,27% de los votos y Vox el 14,62%, lo que representa el 50,99%. Esto significa que, en estos poco más de dos años, los votos a la derecha en Aragón han bajado 3,89 puntos.

El escenario actual ha dejado a su paso en encuadre complejo para formalizar gobierno, puesto que los 26 escaños del PP necesitan el apoyo de Vox, que ha obtenido 14, para esta nueva etapa.

La llave del Gobierno en Aragón, en manos de Vox

En un escenario similar al que quedó en Extremadura tras la cita en las urnas del pasado 21 de diciembre, los cálculos de Génova en torno al marco electoral quedan atados al auge de Vox en las urnas.

Por provincias aragonesas, la extrema derecha se hizo con 83.000 votos y siete asientos en Zaragoza, tres más que en 2023; 20.000 papeletas y cuatro escaños en Huesca (en la última llamada a las urnas logró dos) y 13.000 votos y tres escaños en Teruel, dos más que en los pasados comicios.

Con ello, la postura de Génova en clave autonómica vuelve a quedar ligada al ascenso de los de Santiago Abascal, teniendo en el horizonte próximo las elecciones de Castilla y León el 15 de marzo y, posteriormente, las de Andalucía en torno al mes de junio, aún sin fecha concreta.

Feijóo pide "responsabilidad" mientras Abascal "un cambio de políticas"

En palabras del líder de Génova, Alberto Núñez Feijóo, en clave de valoración este lunes desde la Junta Directiva Nacional del PP, ha pedido “responsabilidad” a Vox para buscar un punto de entendimiento entre ambas partes y no “bloquear” el mandato de Azcón al frente del Gobierno de Aragón.

“Hace las cosas diferentes es no repetir los errores de 2023. Hacer las cosas diferentes es no bloquear una alternativa de los españoles”. Al tiempo, Feijóo ha insistido en que PP y Vox “no son lo mismo” y que no se van a poner “de acuerdo en todo”.

En clave de oposición, el líder del PP también se ha distanciado del presidente del Gobierno: “Yo no soy Sánchez. No se puede frustrar a la gente, eso no. Aquí se convence, pero no se impone. Se respeta al más votado. Y aquí se gobierna para todos, también para quienes no nos han votado. Muros no”, ha ahondado.

Por su parte, Abascal tendió la mano al PP de Aragón tras conocer los resultados del domingo, pero advirtiendo de que, para que se dé un punto de encuentro, Azcón habrá de acometer “un cambio de políticas”: “Hoy Aragón ha hablado con claridad, la respuesta de los aragoneses es más Vox y más voz para el sentido común”, celebró este domingo.

Con este telón de fondo, lo que sí tendrían claro en Vox es su pretensión de entrar en un Ejecutivo de coalición en el PP de Aragón pero, a juzgar por el trascurso de los acontecimientos en Extremadura, donde hay no hay consenso con la formación de María Guardiola e incluso han señalado que no temerían a una repetición electoral, vislumbrar lo que puede suceder aún es prematuro.

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