Los cálculos electorales de Alberto Núñez Feijóo dejan nuevamente como gran triunfadora a la extrema derecha. Primero fue en Extremadura, y ahora en Aragón, donde Vox ha doblado sus últimos resultados.
Como ocurriera el pasado 21 de diciembre, los de Santiago Abascal vuelven a ser los que más crecen al hacerse con 14 parlamentarios, o lo que es lo mismo, reunió el 18% del voto. De esta manera, convierten a los ‘populares’ todavía más dependientes de ellos, al pasar de los 28 a los 26.
Si en 2023 la suma del PP y Vox era del 46,74%, ahora lo es de cerca del 52%. Eso hace que el fenómeno llegue algo atenuado con respecto a la comunidad extremeña, donde el bloque derechista sumó el 60%. La realidad en la práctica, sin embargo, no deja de ser similar, aunque los números varíen.
La llave del gobierno se vende cara
A la ultraderecha le ha funcionado presentarse como única alternativa a Pedro Sánchez en unos comicios, los segundos, que casi pueden leerse en clave nacional. Así, confrontando directamente con el PP, es como Alejandro Nolasco, de 34 años y exaltador de la División Azul, ha cosechado un crecimiento que nadie puede poner en duda.
A Jorge Azcón se le prevé una investidura difícil, mientras se espera la de María Guardiola en Extremadura y mirando ya hacia Castilla y León, que vota el próximo 15 de marzo.
Nolasco fue recibido como un héroe entre su electorado a gritos de “presidente, presidente” en el hotel Reino de Aragón de Zaragoza, desde donde tanto él como su equipo siguieron los resultados. El candidato celebró que había “ganado el decir ‘sí’ al sentido común” y “no’ a la estafa del bipartidismo”. “No os vamos a defraudar”, prometió, reivindicando la seguridad, el campo, el derecho a la vivienda o la bajada de impuestos, mantras todos ellos que ha situado en el centro del debate durante su campaña.
El responsable de Vox en la región felicitó a su homólogo en el PP, por su victoria en los comicios, pero no mencionó un posible acuerdo entre formaciones al que sí se refirió Santiago Abascal, quien lanzaba una advertencia a los conservadores: “Si quieren cambiar sus políticas, pueden contar con nosotros. Pero si el PP pretende seguir con las mismas políticas que hicieron que abandonásemos los gobiernos regionales, tiene al PSOE”.
“También en Aragón se quiere el doble de Vox”, resumió Nolasco en alusión a los resultados electorales en Extremadura a finales de diciembre, donde pasó de los cinco escaños a los 11.
Por provincias, la extrema derecha se hizo con 83.000 votos y siete asientos en Zaragoza, tres más que en 2023; 20.000 papeletas y cuatro escaños en Huesca (en la última llamada a las urnas logró dos) y 13.000 votos y tres escaños en Teruel, dos más que en los pasados comicios. De hecho, aquí, donde el candidato votaba, quedó por encima del PSOE y se situó como segunda fuerza.
Con ello, la decisión de los ‘populares’ de adelantar elecciones no les ha salido bien pese a la victoria, y ha dejado a los de Abascal con algo más de 117.000 votos en la región, frente a los 75.000 de los últimos comicios. La ultraderecha ha sobrepasado la barrera del 17% de apoyos del electorado aragonés al subir más de seis puntos porcentuales respecto a 2023.
Es cierto que el bloque PP-Vox crece, pero los de Azcón han perdido dos escaños. “Lo más importante de lo que ha sucedido esta noche es que Aragón ha derrotado a Pedro Sánchez, igual que Extremadura. En Extremadura derrotaron al enviado de Pedro Sánchez, al colocador de su hermano (…) Y en Aragón han derrotado a la ministra enviada de Pedro Sánchez”, aplaudía Abascal.
La decisión de adelantar elecciones tras no alcanzar un acuerdo para los presupuestos da como resultado que la ultraderecha vuelva a tener la llave del gobierno. El partido se consolida como tercera fuerza y sus 14 escaños podrán sumarse a los 26 de los ‘populares’ para formar gobierno con cuatro escaños por encima de la mayoría absoluta.
Eso sí, Vox ha puesto precio a la investidura y ha exigido a los de Azcón que respete sus políticas que tienen que ver con migración, medio ambiente o género. El partido, que entró por primera vez en las Cortes de Aragón en 2019 con tres diputados y cuatro años después amplió en cuatro (hasta los siete) su presencia, es ahora fundamental para el futuro de los aragoneses, pudiendo estar por primera vez dentro del Ejecutivo.