El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, regresará este miércoles al Congreso de los Diputados para su primera comparecencia y sesión de control del año, en un pleno que promete ser uno de los más tensos y seguidos de los últimos meses. La cita política principal abordará los accidentes de tren en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), así como los problemas persistentes en la red de Rodalies, y servirá para el esperado cara a cara con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
Sánchez solicitó acudir al pleno a petición propia para informar no solo sobre los siniestros ferroviarios, sino también sobre su participación en las últimas cumbres y citas internacionales, lo que ha provocado críticas del PP, que consideró una “vergüenza” que el presidente uniera ambos temas para, según ellos, “diluir la gravedad de los accidentes”.
La tensión entre el Gobierno y su principal oposición no se ha relajado desde la última que sus líderes se cruzaron en la Cámara baja, el pasado 8 de diciembre, mientras que el Ejecutivo centra ahora sus esfuerzos en garantizar apoyos al decreto del escudo social, tras confirmarse que el decreto de pensiones saldrá adelante cuando vuelva al Congreso. Con el sí de Podemos asegurado, el foco está en Junts, que ya ha adelantado su voto en contra, considerándolo injusto.
El pleno de este miércoles incluirá la comparecencia de Sánchez, seguida de la sesión de control al Gobierno, marcada por asuntos como el resultado de las elecciones en Aragón del pasado domingo. Feijóo aprovechará para cuestionar si el presidente actúa con la responsabilidad exigible, mientras que desde Vox, Santiago Abascal preguntará sobre el anuncio de censura de redes sociales y la regularización de medio millón de inmigrantes, asuntos que han copado la actualidad política recientemente.
La comparecencia del presidente se produce después de la intervención del ministro de Transportes, Óscar Puente, en el Senado y en comisión parlamentaria, donde defendió que el sistema ferroviario español es “muy seguro” y rechazó dimitir, al tiempo que criticó al PP por erigirse en portavoz de las víctimas. Tanto Vox como Junts y ERC han pedido el cese del ministro y podría volver a ser objeto de críticas durante el pleno, especialmente tras la reciente manifestación en Barcelona por los problemas en Rodalies.
En paralelo, la semana parlamentaria incluirá otros debates relevantes: el martes se tomará en consideración una propuesta de reforma constitucional para que Formentera pueda elegir un senador propio, y una iniciativa del PP para garantizar el cumplimiento de la Ley General Presupuestaria. Además, se debatirán proposiciones sobre urgencias ferroviarias y la defensa de la legalidad internacional, así como el jueves se votará el dictamen sobre la ley de multirreincidencia, cuya aprobación había quedado paralizada durante más de un año.
El jueves está previsto el dictamen sobre la ley de multirreincidencia, que llevaba más de un año encallada en el Congreso. La propuesta de Junts, una de sus principales exigencias al Ejecutivo, se reactivó en noviembre tras la ruptura de la formación con Sánchez por incumplimientos y su declaración de que la legislatura estaba “bloqueada”. El dictamen de la Comisión de Justicia, aprobado en diciembre, contó con el respaldo de PSOE, Vox, PNV y PP, y contempla cambios como penalizar con hasta tres años de cárcel el robo de móviles o endurecer el castigo en casos de estafa.
En paralelo, aunque no habrá pleno en el Senado esta semana, sí se registrará actividad destacada en varias comisiones. En la comisión que investiga el apagón ibérico de abril, comparecerán el jueves los consejeros delegados de Endesa e Iberdrola, José Bogas y Mario Ruiz-Tagle. En la comisión de la DANA, el martes dará su versión el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Miguel Polo, mientras que el lunes acudirá la secretaria de Estado para Iberoamérica, Susana Sumelzo, a la comisión del caso Koldo.