Algo tan simple como que los vecinos de Torremolinos tengan acceso íntegro a los plenos del Ayuntamiento, ha tenido que ser motivo de acuerdo por parte del nuevo Consistorio presidido por el socialista José Ortiz. Y es que hasta la fecha el acceso ciudadano tenía que cumplir un protocolo más propio de épocas feudales que democráticas.

Rito predemocrático, clasista y anacrónico
El ayuntamiento anterior gobernado por el popular y casi sempiterno Pedro Fernández Montes, había implantado lo que constituía un rito además de ridículo, clasista y anacrónico, como era el que los ciudadanos solo podían entrar cuando el alcalde pronunciara la frase ‘sesión pública’. Una vez realizada esta expresión por el regidor accedían en primer lugar los concejales, posteriormente los funcionarios necesarios para el desarrollo del pleno y, en último lugar, los ciudadanos. Increíble en pleno siglo XXI y en una sociedad democrática y europea.



Pleno abiertos "sin esperar las órdenes del alcalde"
El Ayuntamiento de Torremolinos ha informado que las sesiones de pleno a partir de ahora van a ser totalmente abiertas y públicas desde el principio de la misma, permitiendo a los vecinos del municipio incorporarse al pleno sin esperar las órdenes del alcalde, como se ha estado haciendo hasta la fecha.

Gesto simbólico
Que el público asistente al pleno entre primero, por delante de los trabajadores públicos del consistorio, hasta quince minutos antes del inicio del mismo, es lo habitual en las sesiones públicas de todo ayuntamiento, por eso, el hecho simbólico del orden de entrada al pleno hace palpable la transparencia del organismo público además de sentir que los políticos son los que están al servicio del ciudadano. Por esto, se permite la libre entrada de los ciudadanos y ciudadanas al Salón de Plenos desde, al menos, quince minutos antes del inicio de cada sesión plenaria.