Margarita Vilches era en 2012 la encargada del equipo de limpieza de las oficinas de la Delegación del Gobierno central de Andalucía. Trabajaba con eficacia y sin ninguna queja en sus siete años. Por su responsabilidad y experiencia pasó a situarse al frente de un equipo de siete personas dedicado a las labores propias de ese servicio como eran la limpieza de las dependencias en la amplia sede de oficinas y pabellones de la Delegación en la Plaza de España de Sevilla. Se da la circunstancia que en las mismas dependencias se ubica la vivienda oficial de la titular de la Delegación.

Empieza el 'via crucis' particular de la trabajadora
Con un gran reconocimiento profesional y bagaje en empresas de este sector, el trabajo de Margarita había discurrido sin incidencias con los anteriores Delegados de Gobierno. Así entre su trabajo y su familia transcurría con total normalidad la vida de Margarita Vilches. Todo comenzó a truncarse sin embargo cuando, con el cambio de gobierno en Madrid, fue nombrada nueva Delegada del Gobierno la entonces alcaldesa de Adra y fiel seguidora de Javier Arenas, Carmen Crespo.

Comienzan los problemas
Como Margarita recordaba en una entrevista a ELPLURAL.COM de agosto de 2012 -causante de la denuncia posterior en su contra- “nosotras cumplíamos exactamente nuestro cometido consistente en mantener limpios los edificios. Un trabajo en buena armonía”. La situación se tornó negativa cuando, tras ser nombrada Carmen Crespo para el cargo, ésta “ficha” a dos amigas de su periodo como alcaldesa de Adra, de nuevo como asesoras, pero ahora en Sevilla. Ambas de su ámbito de confianza, deciden instalarse también en el mismo Pabellón oficial que Crespo.  y lo usan como vivienda.

Carmen Crespo, delegada del Gobierno central en Andalucia



Las asesoras y el servicio doméstico
Nada más ocupar los cargos de asesoras, una de ellas, Mila Parrilla, que había ejercido a modo de jefa de gabinete de Carmen Crespo en Adra, plantea nuevas exigencias a Margarita Vilches, como responsable de las limpiadoras. Trabajos tales como destinar a una de las trabajadoras de la limpieza a atenderles cocinando, planchando o haciendo la compra para las tres inquilinas de la Delegación del Gobierno. Una labor de servicio doméstico, que iba más allá de las tareas que tenían asignadas como personal de limpieza de las oficinas, mobiliario, suelos y mantenimiento. Las nuevas tareas que les exigían, desde luego,  no están recogidas en el pliego de condiciones que la Delegación mantiene con la empresa de limpieza. El problema estalló cuando Margarita Vilches se negó a destinar a ninguna de las limpiadoras a su cargo para realizar los nuevos menesteres que querían imponerles.

Amenazas por no acatar las irregularidades
Según informó Vilches a ELPLURAL.COM, la reacción de la asesora de la Delegada de Gobierno fue amenazarle con que “De no acatar la orden, seguirás el camino de la lista de parados de este país“. Y ante la reiteración de su negativa, Vilches contó a este periódico que a partir de ahí se le hizo “la vida imposible”.  En mayo de 2012 se adjudicó el contrato a una nueva empresa de limpieza y un mes después Margarita Vilches fue despedida tras siete años de trabajo.

Juicios y denuncias
Tras el despido Margarita inició todo una odisea judicial y administrativa en defensa de sus derechos. Denunció su caso en la Inspección de Trabajo, en el Juzgado de lo Social, Defensor del Pueblo, alcalde de Sevilla aunque éste, del PP como Crespo, no la recibió. Pidió visitas a la propia Subdelegada sin recibir respuesta. De la empresa que la despidió solo recibió una escueta, pero aclaratoria respuesta: “Contigo lo tenemos muy difícil, porque temen tenerte aquí”.

Llamadas y mensajes amenazantes
Denunció que también recibía sospechosas llamadas y mensajes amenazantes. Necesitó tratamiento psiquiátrico. Madre de tres hijos "me vi en el paro de la noche a la mañana de manera incomprensible”.

Sobreseimiento y archivo de la denuncia de la Delegada
Tras realizar estas denuncias y ser publicadas por ELPLURAL.COM, Margarita fue denunciada ante la Fiscalía de Sevilla por la delegación del Gobierno por un presunto delito de injurias a la autoridad. Tras practicarse numerosas diligencias el juzgado de Instrucción de Sevilla número 8 declaró el “sobreseimiento y archivo de la causa” al no considerar que las afirmaciones realizadas a este periódico “puedan entenderse como que extralimite el ejercicio de los derechos de libertad de expresión”.

La justicia declara el despido como nulo y ordena su readmisión
Pero como David venció a Goliat, la valiente trabajadora continuó su ardua lucha contra su despido al entender que era nulo y originado por represalias. En Septiembre de 2014 el Juzgado de lo Social número 4 de Sevilla le da la razón a Margarita y declara el despido como nulo, reconoce los argumentos de la demandante y ordena que la empresa la reponga en su puesto de trabajo.

La verdad resplandece
El tiempo y la justicia le han dado la razón a Margarita Vilches. Una humilde trabajadora que por oponerse al servilismo y a ser “criada de nadie”, se vio injustamente en la calle, parada y además denunciada por calumnias. La verdad tiene nada más que una cara. Hoy Margarita sigue luchando porque un error burocrático retrasó el proceso judicial en la parte laboral. Por ello y a pesar de que la empresa que la despidió injustamente debería readmitirla, al prolongarse en el tiempo el proceso, la plaza que ocupaba no existe ya en la plantilla. Deberá ser indemnizada en todo caso. Por cierto, la asesora Mila Parrilla ya no ejerce el puesto ni está en la Delegación.

Carta a la delegada del Gobierno para ser recibida
Satisfecha de lo conseguido pero “en el paro aun”, Margarita Vilches ha pedido por escrito a la Delegada del Gobierno que la reciba por su “firme convicción de promover todas las acciones posibles para dejar limpios tanto mi honor y reputación, sin olvidar mi labor de tantos años realizadas en esa Delegación, labor realizada sin incidencias y ejercida con profesionalidad”. Esa petición fue presentada por escrito a la Delegación de Gobierno el día 2 de diciembre de 2014. Sigue sin respuesta. Probablemente nunca será contestada pero la justicia ha hablado y lo ha hecho a favor de Margarita Vilches.