Decepcionado con el Partido Popular, abandonado por este partido y por el propio Rajoy y Javier Arenas que fueron sus valedores y con problemas judiciales en trámite por el tiroteo en su barriada, El Torrejón, Cortés ve sus sueños de dedicarse a la política truncados, su carrera frustrada y comienza un nuevo periplo que lo lleva a dedicarse más profundamente a la religión.

Liderar proyectos
Para ello, Cortés miembro muy activo como pastor de la Iglesia Evangélica de Filadelfia, también deja esta congregación y que mejor que crear una propia y que además lleve su propio nombre. Se ve que lo de Cortés es liderar proyectos, bien sea en el ámbito de la política en el ámbito del PP, donde lo "dejaron tirado" finalmente tras prometerle ir en las listas del Congreso de los Diputados por Huelva, o como en este caso, abandonando su antigua congregación para dirigir su exclusiva iglesia.

¡Ea, con poderío y dos bemoles!
Cortés se va de la Iglesia de Filadelfia para crear la suya y además con su nombre por bandera como un rey anglicano: el Ministerio Evangélico "Juan José Cortés". ¡Ea, con poderío y dos bemoles! ¡Sobre este espacio edificaré mi iglesia!. Cortés afirma que quiere imprimirle un "nuevo espíritu social"  incorporándole un matiz político, pues cree que no hay mejor trabajo social que desde la política". La nueva iglesia, de la que será pastor, estará ubicada en el Polígono Industrial "El Manchón" de Sevilla. ¿Tendrá Zoido doble militancia como militante popular y creyente cortesiano? ¿Asistirá Arenas a sus cultos?

Caída en desgracia
Cortés no debe de haberse fiado -tras las palabras incumplidas de los dirigentes del Partido Popular- que le reiteraron que una vez que se aclarara su presunta participación en los hechos de El Torrejón, volvería a tener espacio en la política. El asesor para asuntos de Justicia auspiciado por Javier Arenas, no se fía ya de nuevas promesas. Saben que si no han contado con él ahora, puede que tampoco lo hagan en el futuro una vez que las tropas populares hayan alcanzado sus últimos objetivos. El rédito electoral ya se lo sacaron los populares llevándolos por plazas y salones, mostrándose en fotos con los líderes del partido, acudiendo a convenciones y actos partidarios para pedir el respaldo al PP, extrujándolo hasta la pulpa y tratándolo, al fin y  a la postre, como un kleenex de usar y tirar. Lo que tenía que dar de sí políticamente, ya lo dio Cortés. Ahora es una figura pendiente de juicio que ha pasado de ser exhibido por los populares como un trofeo electoral, a un estorbo; un jarrón chino que estorba y que el partido no quiere ver por lo que lo esconde y huye de él con excusas como las de aclarar antes su participación en el hecho supuestamente delictivo.

Cortés, harto ya de esta situación y de la que hipotéticamente se le avecina, ha tomado su propia decisión: si no me quieren en política, creo mi particular y privada Iglesia, mi "Ministerio Evangélico 'Juan José Cortés'". ¿Invitará a sus actos a tanto dirigente popular que lo reclutó para las actividades del Partido Popular por calles y plaza de media España? No parece. Al fin y al cabo los creyentes del PP son católicos, apostólicos y romanos y a sus mujeres les gusta la casa "limpia y pura y los bolsos de Vuitton" y los de Cortés, son bolsos sin marca, de los mercadillos donde él y su familia se gana la vida desde hace años. Hasta ahora por lo menos. A partir de ahora ya tiene una iglesia para él solo.

Para oficios, los de Rouco
Y si Rajoy es el nuevo presidente de Gobierno, no por una "gracia de Dios" sino porque así lo quieren las urnas, tendrá preocupaciones más importantes que las de dar cobijo y amparo a un antiguo compañero metido a redentor y actual vendedor en mercadillos... Rajoy tendrá que lidiar con otros mercados y para oficios ya tiene bastante con los de Rouco.

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