No pudo, o más bien no quiso, morderse la lengua. A Alfonso Guerra le preguntaron ayer en Málaga por el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y su respuesta resucitó la imagen del Guerra más vitriólico: “Cuando lo veo, echo a correr, no está en sus cabales”.

Esta frase fue lo más sabroso de sus declaraciones antes de participar en la presentación del ensayo ‘El laberinto de Cataluña’, obra del presidente del Consejo Consultivo de Andalucía, Juan Cano Bueso.

Para el exvicepresidente del Gobierno, hay que renovar cuanto antes a las élites políticas catalanas porque con el ‘procés’ están haciendo un “ridículo espantoso”. Quienes, como Guerra, pensaban que los dirigentes catalanes habían sido, al comienzo de la Transición, los políticos españoles “más modernos y europeos”, viendo su actual comportamiento “nos hemos llevado una plancha terrible”.

El veterano dirigente socialista no ve una salida fácil a la situación catalana, dado que hay “un millón de personas que están hipnotizadas, por no decir manipuladas”, principalmente por el sectarismo en la educación y en los medios de comunicación, aventuró, si bien admitió durante la presentación del libro que a lo largo de la historia había habido cinco intentos de separación de España: en 1640, 1873, 1931, 1934 y 2017.

Si se recupera a toda esa gente hipnotizada, el problema se acabó, piensa el ex vicesecretario general socialista, partidario también de que el Gobierno central hubiera aplicado antes el artículo 155 de la Constitución e intervenido la televisión pública catalana TV3.