La colección pre-fall 2026 de Ferragamo confirma la madurez creativa de Maximilian Davis, un director artístico capaz de transformar códigos clásicos en piezas contemporáneas de una sofisticación silenciosa. Incluso un contratiempo tan mundano como una alarma de incendio falsa no alteró la serenidad del diseñador, que continuó presentando su propuesta con la misma calma estudiada que impregna cada prenda. Su respuesta, cuando se le preguntó qué salvaría primero, fue directa: “cuero”, un guiño al corazón artesanal de la casa.
La línea demuestra por qué Ferragamo sigue siendo un referente del lujo moderno. Destacan el abrigo reversible de shearling, los trenchcoats de cuero burdeos, la safari jacket de ante en verde militar, y los vestidos drapeados en lana ligera, todos rematados con nudos de cuero que funcionan como sello distintivo de esta temporada. A ello se suman los pantalones plisados relajados, las faldas lápiz de tiro bajo y una serie de piezas de punto fluidas que reinterpretan la elegancia cotidiana desde una perspectiva más fresca.






El universo de accesorios —pilar histórico de la firma— se expande con nuevas versiones de sus modelos icónicos. El diseñador revisita el bolso Hug, el Soft en grosgrain y el Gancini east-west, ahora más alargado y depurado. También presenta tote bags XXL pensados para acompañar el ritmo contemporáneo sin renunciar al refinamiento.
Davis retoma líneas de su última pasarela, desde las siluetas inspiradas en los años 20 hasta un renovado imaginario náutico rescatado de los archivos de la casa. Aparecen estampados marineros sobre vestidos pañuelo, faldas de seda, cabanes de doble cashmere, cinturones de cuero con ojales metálicos y cuerdas que sustituyen cordones tradicionales en tops y abrigos. Entre los aciertos más innovadores destacan las rayas asimétricas sobre prendas de punto ultraligeras y los pantalones de marinero de talle alto, confeccionados en algodón.
La colección reafirma una de las mayores virtudes del creativo: convertir lo cotidiano en algo inesperado mediante detalles mínimos pero precisos. Desde los perfiles de cuero que transforman unos simples pantalones hasta los acabados Gancini en punto azul marino, cada gesto revela una evolución estética que consolida a Davis como una de las voces más interesantes del lujo actual.