Al menos 42 personas han fallecido en uno de los accidentes más graves que ha sufrido la Alta Velocidad en España, tras el choque de dos trenes a la altura de Adamuz (Córdoba) previo descarrilamiento de un tren Iryo. Ahora, parece que una primera hipótesis podría abrirse camino sobre una posible causa del descarrilamiento que habría originado toda esta tragecia, sobre una posible rotura de la vía en el kilómetro 318 de la línea Madrid-Sevilla, donde se produjeron los hechos.

Tal y como ha confirmado la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y ha adelantado El País, el tren del Iryo accidentado presenta marcas en las ruedas de los cinco primeros coches que pasaron antes de que el sexto vagón descarrilara. Asimismo, el propio ministro de Transportes, Óscar Puente, ha afirmado este miércoles en una entrevista en Telecinco que también se están analizando hasta dos trenes que, ese mismo día, también pasaron por ese tramo.

Al ser preguntado por ello, Puente ha querido ser tajante: "Se está apuntando a esta hipótesis como se podría apuntar a otras 27", en relación a que la pequeña rotura de la vía habría causado el descarrilamiento del Iryo, invadiendo la vía contraria. 

"Es verdad que los bogies de los cinco coches primeros presentan una marca y es posible incluso, y es algo que se está analizando, los dos trenes o tres trenes que pasaron anteriormente tienen marcas similares. La cuestión ahora es conocer por qué se han producido esas marcas, qué es lo que las ha hecho, si había algo sobre las vías, si era la propia vía que estaba empezando a romperse. Es decir, en este momento no es posible establecer una conclusión", explicaba el ministro sobre las marcas en Telecinco. Concretamente, se está tratando de analizar una rotura de, aproximadamente, unos 30 centímetros de diámetro, por lo que las especulaciones aún continuarán mientras que el CIAF no concluya las investigaciones.

Del mismo modo, otra de las especulaciones sobre el accidente se están produciendo a raíz de la publicación del audio entre el maquinista del Iryo y la central de Atocha, en la que comunicó que había sufrido un "enganchón", pensando que tenía el tren bloqueado o parado. Posteriormente, unos minutos más tarde y tras inspeccionar el tren, se da cuenta de que no solo es un enganchón, sino un descarrilamiento y que está invadiendo la vía contraria

Puente ha hablado sobre este tema y ha querido explicar lo que de primera instancia ha parecido incomprensible para la ciudadanía tras escuchar dichos audios. En primer lugar, el Centro de Control dice que "hay que cortar el tráfico" porque el Alvia ya había pasado, y el "choque ya se había producido", porque el maquinista del Iryo "ni si quiera ve el Alvia, porque está casi a un kilómetro y la zona está completamente a oscuras, ha indicado Puente. "Cuando el tren se detiene, el impacto ya se ha producido", ha asegurado el titular de Transportes.