Después de la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid de juzgarla ante jurado popular por dos delitos, Begoña Gómez ha dado un giro a su defensa, encomendándola al abogado Jaime Campaner. Este especialista en delitos económicos, que ha ejercido en tribunales por causas políticas en el pasado, sustituirá al que hasta ahora había sido su letrado, Antonio Camacho, de cara al procedimiento que llega al final de la polémica instrucción dirigida por el juez Juan Carlos Peinado.

Campaner llega a la causa de la mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un movimiento que revela más de lo que parece sobre qué estrategia va a seguir la defensa en el juicio oral. Licenciado en Derecho por la Universidad de les Illes Balears (UIB), Máster en Derecho Penal Económico Internacional por la Universidad de Granada (UGR), y doctor en Procesal por la Universidad Complutense de Madrid (UCM); el historial de este letrado le hace el idóneo para el tipo de procedimiento al que se enfrenta Gómez, procesada por los delitos de tráfico de influencias y malversación.

Un profesor ante nueve ciudadanos anónimos

Los motivos son varios. En primer lugar, por su perfil didáctico, muy valioso ya que la esposa de Sánchez se enfrentará a un juicio por jurado en el que serán nueve ciudadanos anónimos, probablemente sin conocimientos jurídicos, los que decidan el destino de Gómez. Campaner es profesor titular en la universidad -en una cátedra de Derecho Deportivo en la UIB, según su página profesional- y tiene mucha experiencia en este tipo de procedimientos.

Este ha sido el principal motivo con el que fuentes cercanas a Gómez, que recogen varios medios, explican el cambio de letrado. No existe ningún descontento hacia Antonio Camacho, explican, al que la procesada agradece “su trabajo realizado durante estos años, su rigor profesional y su entrega en la defensa de sus intereses en un proceso complejo y difícil en el que su buen trabajo ha sido fundamental”. La decisión se basa, más bien, en que el exministro socialista está especializado en juicios ante un tribunal profesional, mientras que Campaner tiene más experiencia en procedimientos ante jurado popular.

Curtido en causas mediáticas: de los Pujol al Barça, pasando por Nóos y Villarejo

Entre el currículum de causas que le avalan se encuentra el otro motivo, y es que Campaner está acostumbrado a la presión de los juicios mediáticos, como será el procedimiento oral al que se va a enfrentar Gómez el próximo año. Por ejemplo, se encargó de defender a uno de los hijos de Jordi Pujol en el caso contra el expresident de Cataluña y su familia por la fortuna oculta en Andorra. En ese caso, tuvo la responsabilidad de sostener la principal baza de defensa de la familia: la Operación Cataluña. Nada más comenzar la primera sesión, Campaner enseñó al tribunal -pero también a la ciudadanía- una portada de prensa que titulaba contra Pujol, para defender así la teoría de que existió una trama parapolicial de las cloacas del Estado para forzar la investigación. A día de hoy, ningún miembro de la familia del exdirigente ha sido condenado, aunque el juicio espera sentencia.

Esto refuerza tanto su perfil didáctico como que ha estado en juicios con un gran foco mediático antes. Entre la variada y notoria nómina de clientes del abogado está también, por ejemplo, el Fútbol Club Barcelona, que en 2022 -ya con Joan Laporta al frente- le contrató para denunciar supuestas irregularidades de la directiva de Josep María Bartomeu. En ese litigio entre dos familias de poder de uno de los clubs deportivos más importantes del mundo, Campaner defendió como “deslealtad” la actuación del expresidente azulgrana.

También ha desfilado por tribunales como el del caso Nóos, en el que fue absuelto su defendido, el asesor fiscal Salvador Trinxet, que había sido acusado por el junto al yerno del rey Juan Carlos, Iñaki Urdangarin. O por el del caso Villarejo, en el que defendió al expresidente de Sacyr Vallehermoso Luis del Rivero.

Ahora, Campaner aterriza en los juzgados de Plaza de Castilla, para defender a toda una esposa del presidente del Gobierno. La decisión se comunicó al tribunal este mismo miércoles, y el primer paso del letrado fue pedirle al juez Peinado un plazo de entre 5 y 15 días para preparar el caso, antes de presentar el escrito de defensa de Begoña Gómez. “Me veo en la necesidad de interesar una ampliación de 10 días hábiles para la formulación del escrito, toda vez que el nuevo letrado debe disponer de tiempo suficiente para instruirse y ejercer una asistencia letrada eficaz en los términos reconocidos en el artículo 24.2 de la Constitución”, rezaba el documento. La decisión, dicen fuentes del entorno de la procesada, se tomó “de común acuerdo con el que ha sido su abogado hasta ahora, Antonio Camacho”.

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