El guardia civil que disparó al músico Javier Fernández, exbatería de Los Piratas, declarará como imputado por homicidio imprudente este viernes en el Juzgado de Instrucción número 2 de Ponteareas. Ferández falleció a consecuencia del tiro del agente el pasado 26 de agosto cuando se encontraba en su casa en la que, supuestamente, sufrió un ataque por el trastorno bipolar que padecía cuando los agentes acudieron alertados por presuntos malos tratos.

Según recoge La Voz de Galicia, este miércoles ya declararon en el juzgado el médico que atendió al músico, el enfermero que acudió a la vivienda, la vecina que avisó a la Guardia Civil, la viuda del músico y un amigo de la familia que también acudió a la casa y sacó al bebé del matrimonio.

Polémica en torno a la muerte
Desde la muerte de Fernández, su mujer Andrea Montes ha negado que su bebé o ella hubiesen sufrido malos tratos por parte de Javier Fernández y que la culpa del supuesto brote psicótico fue la retirada por parte de su psiquiatra de la medicación que recibía desde hace 10 años. La exploración médica al niño ha ratificado la versión de Montes pero un sanitario aseguró en el juzgado que ella le había dicho que hubo problemas del padre con el pequeño, algo que la viuda ha negado también en su declaración.

Por otro lado, el médico y el enfermero que acudieron a la casa aseguran que Andrea Montes no les avisó de que Javier Fernández sufría trastorno bipolar, algo que otro amigo de la familia contradice.