La Ley Mordaza vuelve a crear una denuncia surrealista con posibles consecuencias desproporcionadas, este caso en un ascensor del hospital clínico de Valladolid. Un trabajador del centro ha sido denunciado por la policía “por desobediencia a la autoridad y negativa a identificarse”.

Según publica la web Último Cero, los hechos se produjeron el 28 de enero cuando el empleado fue llamado para realizar un aviso urgente en otra planta. Para ello cogió uno de los ascensores de personal “el cual bajaba casi lleno con 12 o 15 personas”.

Al ascensor entraron después de él dos agentes de la Policía Nacional con un recluso. El trabajador se colocó al fondo del abarrotado ascensor y uno de los agentes, según relata el propio afectado.

“Con tono dictatorial y poniéndome la mano en el brazo, me dijo: 'Apártese'. Di un paso hacia mi izquierda y me situé en el centro del fondo del ascensor. No conforme, el policía con el lugar donde me había colocado, me exigió con el mismo tono de voz anterior que me situara en la otra esquina del ascensor, 'Póngase ahí', escasos centímetros más allá de mi posición. En ese instante, le hice notar mi descontento con el tono y las formas de transmitirme sus órdenes, sin faltarle al respeto en ningún momento”.

En este momento la situación se caldeó y el agente le respondió que “no tenía que decir cómo hacer su trabajo”, a lo que el empleado del hospital respondió que esa no había sido su intención.

Pero al llegar el ascensor a la planta de destino de los policías, uno de ellos bloqueó la puerta y exigió al trabajador que se bajara, aunque no era su planta. Éste se negó ya que debía atender a un aviso, pero, ante la insistencia de los agentes y que había otras personas esperando a que el ascensor continuase, se bajó. Uno de los otros usuarios que se encontraban en el ascensor también increpó a los agentes pidiendo que dejaran al trabajador en paz y liberaran el ascensor.

“Una vez fuera los agentes me pidieron la documentación de forma insistente. Al ver que yo no lo hacía, llegaron a amenazarme con llevarme a comisaría para llevar a cabo mi identificación. Les hice saber entonces que mi DNI se encontraba en mi taquilla -al no estar obligado a llevarlo conmigo durante el horario de trabajo-, indicándoles que yo iba convenientemente identificado a través de la etiqueta de trabajador presente en mi uniforme. Tras ello, me solicitaron mis datos de palabra, ante lo cual yo se los facilité”.

La denuncia

El incidente quedó ahí hasta que, en la noche de ese mismo día, una patrulla de la policía se presentó en el domicilio del trabajador para comunicarle que había sido denunciado “por desobediencia a la autoridad y negativa a identificarse”, delitos que pueden llevar asociados una multa de hasta 12.000 euros, según le informaron.

Ante la sorpresa, el trabajador del hospital quiso investigar por su cuenta y, explica, “según la denuncia se me aplica la Ley Orgánica 4/2015 de Protección de la Seguridad Ciudadana, conocida como Ley Mordaza. He consultado la citada ley, y de lo que se me acusa está tipificado como 'falta grave' y la sanción va de los 6.000 a los 30.000 euros”.

El trabajador también explica que la acusación por desobediencia viene de que “los policías dicen que me indicaron que guardara una distancia prudencial de seguridad con el preso. Que alguien me explique cuál es la distancia de seguridad en un ascensor con 15 personas en su interior. La otra acusación es que me negué a identificarme, cosa totalmente falsa, como si no conocían mi domicilio a donde me llevaron la denuncia”.

Reacción del hospital

Desde el hospital clínico de Valladolid, consultados por ELPLURAL.COM, han explicado que la dirección “se reunió con la junta de personal” y llegaron a la conclusión de que legalmente no se puede hacer nada porque es un problema de responsabilidad personal, nada que tenga que ver” con el trabajo del denunciado.

Continuos abusos

Este incidente parece no ser aislado en el hospital. Al día siguiente de la denuncia los trabajadores recogieron firmas para que se crease un protocolo de actuación para el traslado de presos en el hospital, y publicaban un escrito denunciando “los continuos abusos de autoridad que se vienen produciendo por parte de algunos funcionarios de la Policía Nacional, durante el traslado de presos a las consultas externas en los ascensores de este hospital, dándose casos de verdaderos actos de humillación y vejación hacia los trabajadores de este centro”.