Era economista pero eso de hacer que “accionistas ricos ganasen todavía más dinero” no le llenaba mucho. También se dedicó a la psicología clínica pero su verdadero sueño era ser novelista. Marcos Chicot nunca se lo creyó del todo hasta que hace siete años llegó a su vida su hija Lucía, que nació con síndrome de Down: “Me removió todo. Quizá era una temeridad pero verla tan vulnerable me dio la energía que necesitaba para escribir esa novela que tenía en la cabeza”. Dicho y hecho, durante tres años Marcos Chicot se dedicó a escribir el que sería su primer gran éxito, ‘El asesinato de Pitágoras’, que hace cuatro años quedó en cuarto lugar del Premio Planeta.

Súperventas en el mercado digital

Marcos no tiró la toalla y decidió autopublicar su libro en formato on-line. Desde entonces lidera la lista del e-book más vendido en castellano. Dejó atrás definitivamente su trabajo como economista y psicólogo clínico para dedicarse plenamente a escribir. 

‘El asesinato de Sócrates’ es su segunda novela y esta vez sí que Planeta no la ha dejado escapar. “Es una novela histórica, muy recreada pero al mismo tiempo es una novela entretenida, de intriga y una historia de amor”, comenta para insistir en que lo que busca es muchísimos lectores que se enganchen a su texto. “Quiero lectores con ojeras”, subraya.

El político honesto frente a los demagogos

A pesar de trasladarnos a la Grecia clásica, Marcos Chicot cree que los valores que recoge la novela, son muy actuales. “Los políticos deberían aprender de Sócrates”, argumenta. Él no ve ni en el Gobierno ni en la oposición a ningún Sócrates al que define como el “político honesto” en busca de la “verdad y justicia”, frente a los “grandes demagogos”.

Lamenta que en España veamos con “indulgencia” a los corruptos: “Hay demasiada corrupción y se retroalimenta. Un gobernante de Brasil ganó con el lema ‘roba pero haz’. En España no somos Brasil, pero no estamos muy alejados”.

‘El asesinato de Sócrates’ transcurre entre Atenas y Esparta. En la trama participan personajes históricos y los ciudadanos de a pie. Aunque la mayoría de la gente “transita por el nivel del thriller, el que quiere rascar, aprende”, puntualiza Chicot. Su primera novela se ha convertido en lectura obligatoria de algunos institutos y en la Facultad de Matemáticas de Madrid es uno de los más solicitados de la biblioteca, algo que enorgullece enormemente al autor. “Muchos chavales me han escrito diciéndome que se lo han leído en dos noches. Nunca exijo esfuerzo al lector, no encontrarás dos páginas de descripción de esculturas, sólo pequeñas pinceladas y al final te encuentras con el conjunto”.

Las novelas de Chicot son como series de televisión, con múltiples personajes y tramas alternantes: “Quiero que la gente las lea así, con capítulos cortitos que agraden al gran público, cuantos más mejor”. 

Y como en el mundo de la televisión, su próxima novela será un spin off de ésta: “Cuando acabas una novela ya piensas en la siguiente. Y en este caso, más. Surge de forma natural. Vemos a un personaje en esta novela, a un discípulo de Sócrates, que es Platón”. 

Padres orgullosísimos 

Chicot ha dedicado el libro a su hija Lucía y a todos aquellos que sufren una discapacidad. Así lo subrayó al recibir el premio en un emocionado discurso con el que quiso dar visibilidad a la realidad del síndrome de Down. “Era mi momento para reivindicar que los padres con estos niños somos unos padres orgullosísimos y padres felices”.

“La noticia es muy dura pero son unas personas maravillosas, mi hija es la mejor persona que he conocido, tan compasiva y empática. Estos niños tienen mucha más capacidad de lo que se piensa sobre todo con la educación y los estímulos adecuados”, aclara Chicot, que tiene en su página web un apartado para explicar qué es exactamente el síndrome de Down y acabar con los prejuicios que lo rodean.